Mareo y la edad dorada

Frichu Yustas

DEPORTES

Foto del Sporting en Valencia en la temporada 1977-78
Foto del Sporting en Valencia en la temporada 1977-78 Miquel García

Del impulso de los años setenta a las finales de Copa y la consolidación del mejor Sporting

08 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Sporting inició la década con el ascenso y el primer Pichichi de Quini, pero, lo que es más importante, con la génesis de un proyecto que consolidaría al club en Primera División y que se acentuaría algunos años más tarde, a partir de 1977. Antes, la tragedia sacudiría al corazón del sportinguismo con el fallecimiento, el 9 de septiembre de 1974, de Carlos Méndez Cuervo, expresidente del Sporting, y su esposa, Amparo Tuya Argüelles, en un accidente de tráfico en Zaragoza. La capilla ardiente se instala en El Molinón.

En la temporada 1975-76, el Sporting desciende como colista, pero su estancia en Segunda únicamente sería de un curso. El 29 de mayo de 1977, la victoria sportinguista por 1-2 en el Tartiere supuso el ascenso y el título de la categoría para el equipo gijonés dirigido por Vicente Miera y, por el contrario, el Oviedo se quedó fuera de los puestos de privilegio.

Mareo

Un hecho crucial para la historia del club tiene lugar el 28 de marzo de 1978. En esa fecha, con Manuel Vega-Arango como presidente, se inaugura la Escuela de Fútbol de Mareo, cuyas obras habían empezado en 1975 con Ángel Viejo-Feliú como máximo mandatario rojiblanco, y que se construye gracias a dos ventas: la de Iñaki Churruca al Athletic Club de Bilbao y la del céntrico campo de Los Fresno.

Gracias a los futbolistas salidos de Mareo —el primero de ellos, el turonés David— y al acierto de Enrique Casas con los fichajes foráneos (llegados de otras partes de España como Mesa o Maceda, y argentinos como Doria, Ferrero o Rezza), que combinaron a la perfección con grandes futbolistas asturianos (Redondo, Joaquín, Cundi, Uría, Castro o Quini), se formó el mejor Sporting de la historia. Un subcampeonato de Liga y dos de Copa lo avalan.

Ese tremendo equipo se clasifica para disputar la UEFA al finalizar en quinta posición la temporada 1977-78 y, el 3 de septiembre de 1978, debuta en competiciones europeas derrotando por 3 a 0 al Torino. En la temporada 1978-79, el Sporting acaba segundo clasificado de la Liga, a 4 puntos del vencedor, el Real Madrid. Con el equipo merengue se vivieron episodios de gran rivalidad que tienen su punto álgido el 25 de noviembre de 1979, en la jornada 11, cuando el Real Madrid llega a El Molinón como colíder, empatado a puntos con el Sporting. A los seis minutos del encuentro, una violenta entrada de San José sobre Ferrero provoca la respuesta del argentino, que se revuelve y lanza una patada sobre el defensa merengue. El colegiado solo expulsa al sportinguista, provocando las protestas del público, que corea el ya famoso «así gana el Madrid». El partido finalizó con empate a uno.

Las finales de Copa

El 9 de junio de 1980, Quini es traspasado al F. C. Barcelona por 82 millones de pesetas. La operación se cierra mientras el jugador está en la concentración de la selección española para la Eurocopa de Italia. El gran delantero asturiano se convierte en el verdugo del Sporting el 18 de junio de 1981. El equipo gijonés cae por 3-1 ante el Barcelona en su primera final de Copa. Dos de los tantos catalanes fueron obra de Quini, uno de ellos tras una clamorosa falta de Esteban a Redondo. El gol del Sporting lo consiguió Maceda.

El Sporting repite final copera al año siguiente. El 13 de abril de 1982 disputa su segunda final de Copa y cae ante el Real Madrid por 2 a 1. El conjunto gijonés fue superior al madrileño durante buena parte del encuentro, pero el hecho de haber disfrutado de menos descanso que el equipo merengue fue determinante. La gasolina rojiblanca se acabó en el segundo tiempo. El gol del Sporting lo logró Ferrero.

Quini regresa al Sporting en la temporada 1984-85, el curso en el que otro mito sportinguista, Juan Carlos Ablanedo, consigue su primer trofeo Zamora al portero menos goleado de Primera División. Lograría tres en su exitosa carrera deportiva.

El 21 de agosto de 1987 se disputa en El Molinón el partido de homenaje al futbolista más grande que vistió la rojiblanca gijonesa, Quini. El Sporting se enfrenta al Real Madrid y el encuentro finaliza con empate a dos tantos. Con el equipo asturiano se alinea Schuster, entonces jugador del Barcelona. Ese mismo año, el 16 de septiembre, en partido valedero para la Copa de la UEFA, el Sporting vence por 1 a 0 al todopoderoso Milán de Gullit y Van Basten, con gol asturiano obra de Jaime.