España, en alerta tras el batacazo ante Cabo Verde en el inicio del Mundial

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Pedri y Marcos Llorente se lamentan tras el 0-0 contra Cabo Verde.
Pedri y Marcos Llorente se lamentan tras el 0-0 contra Cabo Verde. RONALD WITTEK | EFE

Cayó en males del pasado: dominando el balón con claridad en todos los partidos de las tres últimas Copas del Mundo, sufrió prontas eliminaciones ante rivales muy replegados

17 jun 2026 . Actualizado a las 08:48 h.

Desde que en el 2010 Iker Casillas alzó al cielo de Johannesburgo la Copa del Mundo, la selección española ha disputado 12 partidos en la mayor competición futbolística, en todos ellos dominó el balón con autoridad, pero solo tres los ganó y no superó ninguna eliminatoria. En su debut en Estados Unidos, Canadá y México, los hombres de Luis de la Fuente llegaron al 75 % de posesión ante un Cabo Verde atrincherado cerca del área, pero mostraron la misma falta de profundidad y alternativas que les condenaron a una pronta eliminación en sus tres últimas aventuras mundialistas.

La mayoría de los integrantes de la generación campeona, todavía a las órdenes de Vicente del Bosque, cayeron con estrépito en Brasil 2014, donde ni siquiera pudieron progresar de la primera fase. Los Países Bajos, liderados por Van Persie y Robben, se vengaron de la final de Sudáfrica necesitando apenas un 43 % de tenencia de la pelota para vencer 1-5. Un 63 % de posesión tampoco sirvió a la Roja para doblegar a Chile (0-2) y el triunfo por por 0-3 contra Australia, también desde un claro dominio colectivo (57 %), ya fue inútil.

Desde Rusia 2018, la selección tuvo el control del esférico, por lo menos, dos de cada tres minutos de juego en todos sus partidos. En aquel Mundial que preparó Julen Lopetegui y en el que dirigió Fernando Hierro por el despido del guipuzcoano tras firmar con el Real Madrid tuvieron un 66 % de control en el 3-3 contra Portugal, un 68 % en la victoria por 0-1 contra Irán y un 74 % en un 2-2 frente a Marruecos en el que Iago Aspas salvó el pase a octavos con un gol de tacón en el descuento. En la ronda eliminatoria, los españoles chocaron con un 75 % de posesión contra el bloque bajo de Rusia, igualaron 1-1 y cayeron en penaltis.

Pese a una propuesta habitual más vertical, España llegó a su techo de control del balón con Luis Enrique en Catar 2022. Aprovechó un 82 % de posesión para estrenarse con un ilusionante 8-0 contra Costa Rica, pero no evitó la derrota por 1-2 ante Japón en el cierre de la fase inicial. Entre uno y otro, igualó con una Alemania a la que apenas concedió un 36 % del dominio del juego y, ya en los octavos de final, volvió a tropezar contra un rival replegadísimo y abrazado al contragolpe: Marruecos. Los sorprendentes leones del Atlas rentabilizaron un 23 % de pelota para clasificarse en los penaltis tras el 0-0.

Con Luis de la Fuente, el combinado español mostró una versión muy distinta para volver a conquistar la gloria en la Eurocopa 2024, abrazado al vértigo de hombres como Nico Williams y Lamine Yamal y llegando a perder la posesión del balón en el duelo inicial, en el que venció 3-0 a Croacia, y en 2-1 a Alemania en la prórroga que le otorgó el pase a las semifinales.

Los problemas físicos de los dos jóvenes extremos decisivos para aquel éxito o del poderoso Mikel Merino, que resolvió aquella eliminatoria contra los germanos, obligaron al seleccionador a utilizarlos solo como revulsivos en el debut en el Mundial 2026. Con Ferran Torres y Gavi partiendo de los extremos para presionar la salida de balón de Cabo Verde, generar superioridades por dentro y despejar los carriles para las incorporaciones de Llorente y, especialmente, Cucurella, llegaron las mejores oportunidades ante Cabo Verde de una España deslabazada con unos cambios que comenzó en el 70 y ni siquiera completó.

La mejor noticia es que esta vez sí hay tiempo para revertir el batacazo.

La derrota contra Suiza en el 2010 da esperanzas

«Estamos supertranquilos», apuntó tras el 0-0 contra Cabo Verde un Luis de la Fuente en cuyo planteamiento todavía quedan «siete partidos» para España en un Mundial cuya final pretende disputar el 19 de julio. Que es pronto para encender las alarmas lo demuestra también que solo en cinco de sus 17 participaciones mundialistas ganó en su debut una selección que, precisamente, comenzó con una derrota por 0-1 contra Suiza su camino hacia la gloria en Sudáfrica 2010, donde luego dejó por el camino a Honduras (2-0), Chile (2-1), Portugal (1-0), Paraguay (1-0), Alemania (1-0) y los Países Bajos (1-0).

En ninguno de sus inicios victoriosos superó España la ronda de cuartos de final. En Italia 1934 venció 3-1 a Brasil y en Brasil 1950, 3-1 a Estados Unidos. Hubo que esperar más de medio siglo para volver a ver a la selección ganar su partido inaugural, 3-1 a Eslovenia en Corea y Japón 2002; y en Alemania 2006 repitió con un 4-0 a Ucrania. También en Catar 2022 arrancó con buen un ilusionante 8-0 a Costa Rica, pero el combinado de Luis Enrique se desinfló pronto.

Apenas son un 29 % de victorias en su estreno en la mayor competición de selecciones. Igual que ahora, comenzó con una igualada 1-1 contra Hunduras en España 1982, 0-0 frente a Uruguay en Italia 1990, 2-2 ante Corea del Sur en Estados Unidos 1994 y 3-3 contra Portugal en Rusia 2018. Menos reversibles que en Sudáfrica fueron los tropiezos iniciales en Chile 62 (1-0 contra Checoslovaquia), Inglaterra 66 (2-1 ante Argentina), Argentina 78 (2-1 contra Austria), México 86 (1-0 frente a Brasil), Francia 98 (3-2 ante Nigeria) y Brasil 2014 (5-1 contra los Países Bajos).