Ausente en los éxitos recientes de la selección, arrancó incómodo en la mediapunta un Mundial que lidera en kilómetros recorridos y pases clave
21 jun 2026 . Actualizado a las 09:23 h.20 de junio del 2020. Con el mundo aun paralizado por el coronavirus, un Lugo con diez resiste sin demasiados apuros el plano ataque del Las Palmas. Los albivermellos incluso han desperdiciado un penalti, pero, cerca del final, un chaval de 17 años recibe el balón escorado en la banda derecha, de espaldas a su marcador y con pocas vías de progreso. Entonces el tiempo se detiene en un desierto Estadio de Gran Canaria y Pedro González López, Pedri (Tegueste, 2002), se inventa un toque mágico para superar en una suerte de sombrero a Jaume Grau, ganar la línea de fondo y regalar el gol definitivo a Rubén Castro.
«Se ha dado cuenta de que en el fútbol no todo es tan sencillo como las cosas que le estaban pasando», explicó entonces su entrenador, un Pepe Mel que en las jornadas previas dio un toque a un futbolista ya fichado por el Barcelona y que justo seis años después acapara buena parte de los debates alrededor de una selección española que este domingo se juega su supervivencia en el Mundial ante Arabia Saudí.
Aquel juvenil que lucía su talento en la mediapunta en Segunda División es hoy uno de los mediocentros más dominantes del mundo. Por eso su posición adelantada como enlace con los delanteros en el 0-0 contra Cabo Verde ha generado un enorme ruido mediático alrededor de una selección con su potencial ofensivo lastrado por las molestias físicas de Lamine Yamal y Nico Williams.
Con Gavi en el extremo zurdo y Ferran en el diestro, además de Rodri y Fabián arropándolo en la medular, el canario recorrió más kilómetros que nadie en la jornada inaugural del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá para tratar de fabricar agujeros en el bloque bajo de un novato rival norafricano. Completó 12,63 kilómetros, según las estadísticas detalladas por la plataforma FIFAPhy.
Solo el defensor belga Thomas Meunier se le acercó, con un total de 12.480 metros realizados durante el empate 1-1 contra Egipto. Con 11,47 kilómetros en 90 minutos —contra Cabo Verde se jugaron 99—, apenas el checo Darida y el caboverdiano Livramento, que no disputaron sus partidos completos, mejoran la proyección de distancia completada por minuto del dorsal 20 de España.
Pese a esa enorme exigencia física, Pedri también demostró criterio para llevar la manija del equipo de Luis de la Fuente. El futbolista tinerfeño tocó el balón en 99 ocasiones —solo Laporte, Rodri y Cubarsí intervinieron más—, acertó 86 pases y ganó seis de los ocho duelos en los que participó. También fue el futbolista español que más veces centró al área, con 12 intentos, y ofreció cinco pases clave, más que ningún otro jugador del Mundial durante la primera jornada.
Una irrupción espectacular
Esas prestaciones fueron insuficientes para derrotar a Cabo Verde en un encuentro en el que España dispuso de un 74 % de posesión y chutó 27 veces, y amplifican la polémica sobre el encaje de Pedri. Su irrupción en el Barcelona fue espectacular, se asentó pocos meses después de aquella maravilla frente al Lugo en la selección de Luis Enrique y disputó 73 partidos oficiales en un 2020-21 en el que terminó alcanzando las semifinales de la Eurocopa y la plata olímpica en los Juegos de Tokio.
Desde entonces, la fortuna le ha sido esquiva en las grandes citas con la Roja. Una lesión en el muslo lo borró de la fase final de la Liga de Naciones 2021, donde Francia se coronó ante los españoles, y en el 2023 se perdió por el mismo motivo el primer gran triunfo con Luis de la Fuente, en la misma competición y con Croacia como última víctima. También en la Eurocopa 2024 partió como jefe de la medular, pero en los cuartos de final contra Alemania sufrió una lesión de rodilla y su sustituto, Dani Olmo, fue decisivo para conquistar el título.
Pleno de jerarquía a los 23 años, los grandes momentos de Pedri en el combinado nacional todavía están por llegar. «No lo pienso, me sale solo», detalló de su magistral jugada hace seis años ante el Lugo un centrocampista dispuesto a poner su magia al servicio de la selección. La confianza en él de sus compañeros y el técnico es plena. «La cabeza de Pedri funciona de otra forma, me gustaría ver lo que piensa», afirmó el compostelano Borja Iglesias en una entrevista a Efe.