La gran eficacia goleadora que mantienen Messi, Mbappé y Haaland alimenta la expectativa de que caiga el histórico récord de 13 goles en un Mundial, que perdura desde Suecia 1958
24 jun 2026 . Actualizado a las 10:06 h.«Messi, sin duda. Es el mejor del mundo junto con Cristiano Ronaldo. Estoy haciendo todo lo posible, por mi parte, para mejorar y ayudar a mi equipo a ganar el Mundial. Lo demás es tema de debate para los periodistas», respondió Mbappé, la víspera de enfrentarse a Irak, cuestionado sobre quién es el mejor delantero del mundo. En el que era su partido 100 con Francia, Kylian hizo dos goles. Lleva ya 16 en Copas del Mundo. Los mismos que el germano Klose y uno más que Ronaldo Nazario. Por encima, los 18 de Messi, que horas antes había celebrado otro par. Al regresar ante la prensa, ya con su doblete ante los iraquíes, Mbappé se encontró otra vez con la misma pregunta en la zona mixta del estadio Lincoln Financial Field de Filadelfia. «Leo siempre marca. Siempre lo ha hecho, marcar. Siempre lo hará. Si me centrara en ver lo que hace Leo, tendría que esforzarme aún más. Así que no, no me fijo en lo que hace para nada», respondió.
Mbappé suma cuatro goles, por los cinco de Messi, en las dos primeras jornadas con Francia y Argentina. La cadencia no solo encarnece la lucha por la Bota de Oro, aviva también la expectativa de que, al fin 68 años después, alguien pueda superar el récord histórico de anotación en una misma edición de un Mundial, que ostenta desde Suecia 1958 el francés —aunque nacido en Marrakech, cuando este territorio era todavía protectorado galo— Just Fontaine. Hizo entonces 13 goles en seis partidos.
Con unas botas prestadas
Fontaine no había jugado más que cuatro partidos con Francia y llegó a aquella Copa del Mundo gracias a la lesión de René Bliar. Hasta Stephane Brue le tuvo que prestar unas botas. Pocos meses antes le habían operado del menisco, pero aquel verano sueco le salió todo bien. Debutó con un triplete ante Paraguay, anotó otros dos goles a Yugoslavia y otro a Escocia. En cuartos, repitió doblete frente a Irlanda del Norte y marcó un tanto en la derrota en semifinales contra Brasil (5-2). Cerró su participación haciendo cuatro goles en el partido por el tercer puesto contra Alemania (6-3). Fontaine no volvería a disputar un Mundial. Una grave lesión, que sufrió cuando jugaba en el Reims en un partido contra el Sochaux, le jubiló con 28 años. Fontaine chocó con virulencia con el marfileño Sékou Touré y se fracturó la tibia y el peroné. Era marzo de 1960.
Su hazaña de 13 goles en una misma Copa del Mundo ha permanecido inalcanzable desde entonces. Lo más cerca, los diez que Gerd Müller anotó en México 1970. Además del alemán, solo otros cuatro futbolistas han conseguido superar la media docena desde entonces: el portugués Eusebio (9) en Inglaterra 1966, el polaco Grzegorz Lato (7) en Alemania 1974, Ronaldo Nazario (8) en Corea y Japón 2002 y Mbappé (8) en Qatar 2022.
Dos partidos más de margen
Ahora no solo el estado de forma de Kylian y de Messi —que hoy cumple 39 años— invita a un prudente optimismo para pulverizar ese registro. El nuevo formato de 48 selecciones, que se estrena en Norteamérica, supone que un semifinalista se garantizará ocho partidos, por los seis de los que dispuso Fontaine en 1958.
Aunque Mbappé y Messi, focalizan el pulso, a la misma mesa —en lenguaje de Antoine Griezmann— asoma ya Erling Haaland. «No sé cómo lo hago, simplemente soy muy bueno marcando goles y tengo bastante suerte», dijo con humor el delantero del City después de contribuir con dos goles al triunfo de Noruega sobre Senegal (3-2). Con su nuevo doblete, y tras anotar también en el debut ante Irak, acumula 59 goles con su selección en 52 partidos, además de encadenar 12 encuentros seguidos con Noruega viendo portería, desde noviembre del 2024.
Un gran pulso a la vista
Al igual que Mbappé, al que se enfrentará el viernes (21.00 horas, Dazn) en el partido decisivo por el primer puesto del grupo, Haaland también se rindió a Messi después de los tres goles que el argentino convirtió ante Argelia en el estreno de su sexto Mundial. Erling, que pisa el primero —Noruega no participaba desde hacía 28 años—, se hizo una foto en el avión para su cuenta de Snapchat y escribió: «Messi is a madman (Messi es un loco)», acompañado del icono de una corona que lo acredita como el rey del fútbol. El argentino tendrá la siguiente opción de aumentar su nómina anotadora (madrugada del domingo, 04.00 horas, Dazn) ante la debutante Jordania.
Con motivo de la Copa del Mundo de Brasil 2014, la FIFA entrevistó a Fontaine. Preguntado en aquella conversación sobre si peligraba su récord, el francés —fallecido luego en el 2023— tiró de ironía con una profecía: «Dentro de mil años, dos egiptólogos encontrarán una momia intacta. La observarán y se darán cuenta de que se mueve bajo las vendas. Se apresurarán a liberarla y cuando finalmente pueda hablar, preguntará: ‘Perdón, ¿Just Fontaine aún ostenta el récord de goles en un Mundial?’».