Lyle Foster, el delantero de Sudáfrica que supo escucharse

Josema Loureiro
JOSEMA LOUREIRO REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Lyle Foster, en el partido inaugural del Mundial ante México.
Lyle Foster, en el partido inaugural del Mundial ante México. Eloisa Sanchez

El ariete de los Bafana Bafana, que buscan los octavos ante Canadá, protagonizó un parón por salud mental en el 2023

28 jun 2026 . Actualizado a las 09:47 h.

Aunque inédito de cara a puerta en la presente Copa del Mundo, Lyle Foster (Soweto, 2000) es la principal esperanza ofensiva de una selección sudafricana que, 16 años después de su última participación, alcanza ahora las eliminatorias. Los Bafana Bafana se juegan el pase a octavos ante la anfitriona Canadá este domingo (21 horas, La 1 y Dazn), y buena parte de las opciones del conjunto sudafricano pasan por el buen papel del ariete del Burnley.

Los Clarets, que apostaron por él en el mercado invernal del 2023, han jugado un papel muy importante en su vida. Diez meses después de su aterrizaje en el equipo, del que era entonces máximo goleador, confirmó un alto en su carrera deportiva para tratar con profesionales sus problemas de salud mental. Su caso no fue inédito, aunque sí paradigmático: asumió con madurez el problema y dio un paso adelante.

Fundamental en su recuperación fue el Burnley y su entonces entrenador, Vincent Kompany, hoy a los mandos del banquillo del Bayern. De hecho, fue el técnico belga el primero en aconsejarle tomarse un tiempo para pensar en sí mismo y encontrar ayuda profesional.

«El club se movilizó y se aseguró de que pudiera centrarse en su propia recuperación. En momentos como este, tenemos que anteponer lo humano», explicaba el técnico. En una entrevista con el canal de televisión sudafricano Supersport, Foster explicó cómo vivió aquellas siete semanas apartado de los terrenos de juego.

«Me dijeron: “Así es como te vamos a ayudar a volver a dar lo mejor de ti, porque tienes que volver aquí; te queremos y este es tu hogar”. Necesitaba simplemente replantearme las cosas y entender qué era lo mejor para mí y, en aquel momento, agradecí mucho que el club me apoyara. Pude tomarme ese pequeño descanso y volver al fútbol, lo cual creo que es importante», abundaba Foster.

El ariete sudafricano, sin embargo, no le da demasiadas vueltas: «Creo que forma parte de la vida, y mirando atrás no me arrepiento de nada y todo sucedió tal y como tuvo que suceder. Sigo aquí, disfrutándolo y agradecido; creo que eso es lo que importa».

Su regreso al campo

Foster regresó a la acción dos meses después y anotó de nuevo en el último partido de la temporada para el Burnley ante el Aston Villa (3-2), que terminó con derrota y un descenso para los Clarets. Su aportación, sin embargo, fue fundamental para convertir la 2024-2025 en su campaña de regreso a la máxima categoría, con tres goles y siete asistencias.

Su momento de mayor brillo tras el parón llegó, sin embargo, con los Bafana Bafana en la última Copa de África. Contribuyó con dos goles y dos asistencias —ante Angola y Zimbabue— para asegurar el pase a octavos de final de la selección sudafricana, que se despidió del torneo en octavos.

Esa misma ronda es la que buscarán con ahínco los de Hugo Broos en este Mundial ante Canadá, una cita en la que Sudáfrica espera la mejor versión de Foster. El ariete del Burnley aún no ha estrenado su cuenta anotadora en el torneo, pero continúa siendo la principal referencia ofensiva. Su selección necesita ahora que el regreso del delantero encuentre también perforar las redes.