España despliega sus alas frente a Austria y pone rumbo a octavos (3-0)

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Pedro Porro celebra, abrazado a Baena y Cucurella, el segundo gol de España ante Austria.
Pedro Porro celebra, abrazado a Baena y Cucurella, el segundo gol de España ante Austria. CHRISTOPHER TORRES | EFE

La selección se entonó en Los Ángeles para ofrecer dosis de fútbol de lujo en el estadio más caro del mundo y pasar una eliminatoria mundialista 16 años después con doblete de Oyarzabal

03 jul 2026 . Actualizado a las 10:07 h.

Altas dosis de fútbol de lujo como ofrenda en el estadio más caro del mundo. España, tras una discreta fase de grupos, desplegó sus alas con doblete de Oyarzabal para imponerse a Austria (3-0), encadenar 35 partidos sin perder y, sobre todo, poner rumbo a octavos en Los Ángeles. Los de Luis de la Fuente, que acertó de pleno en el primer todo o nada del Mundial, se pegaron su particular paseo de la fama en una eliminatoria en la que el balón circuló a buen ritmo y el campo se ensanchó para un equipo preparado para medirse a Portugal, que derrotó a Croacia. Álex Baena volvió a ser el remedio para combatir el desabastecimiento de extremos de un seleccionador que se encomendó al once de gala con el que goleó a Arabia en los preliminares. Dos permutas —Olmo relevó a Merino y Porro a Llorente— fueron su baza para superar una eliminatoria planetaria dieciséis años después y evitar que el reloj gigante de Rangnick anunciase la hora de volver a casa antes de tiempo.

Cuando el segundero comenzó a correr, un centro templadito de Sabitzer del que se deshizo como pudo Cubarsí estrenó el todo o nada. La birló, a cambio, Lamine para conectar con un Baena que no dudó en devolver al de Rocafonda para que culminase con un disparo centrado. España seguía el ritmo austríaco. Sin prisa, pero sin pausa y con el 19 orquestando. Un aviso de Olmo de volea, la réplica de Laporte con la testa y todo antes del minuto diez para acallar, a ritmo de buen fútbol, el soniquete de la duda sobre la candidatura de España.

La rabieta de Cucurella por una falta en contra y el blocaje de Alaba a Oyarzabal sumaban nuevos acordes al incipiente musical hollywoodiense. Estorbó lo justo y necesario Cubarsí a Gregoritsch para negarle el broche a un melódico centro de Sabitzer. Pedri, sin apenas incidencia, acusó la pegajosa coreografía ensayada por Xaver Schlager a la que puso fin la pausa de hidratación. Le bastó, eso sí, al mediocentro canario un leve contacto con el balón en la reanudación para que Olmo percutiese y arrancase un asedio que se saldó con un tanto anulado a Cucurella por una dudosa falta previa de Pau Cubarsí a la media hora de duelo.

Los perdones y música de cierre

Pero, lejos de apagarse, subió todavía más el volumen el combinado ibérico con intentonas clarísimas de Lamine Yamal y un Oyarzabal que a la segunda no perdonó. Centró raso Cucurella, se fabricó el espacio el eibarrés y España coreó el estribillo del gol en Los Ángeles. Tuvo los bises Baena de falta con un zapatazo que solo frenó el travesaño y que rebañó Lamine para obligar a Schlager a volar poco antes del descanso.

Con un primer pase de baile (paradas del meta austríaco y las ocasiones perdonadas aparte) más pegadizo, tocaba a España afinar y evitarse la cantinela del sufrimiento en la segunda mitad. Rozó la diana del alivio Rodri y la presión de Austria empezó a dar paso a la dureza propia de verse por detrás con una concatenación de faltas.  

Agitó el árbol Austria al filo de la hora de partido y Arnautovic no tardó ni un poco en que sus más de 1,90 metros resonasen en las inmediaciones de la meta del guardián récord Unai Simón. Y, sin dejar tiempo a que el rival pillase ritmo, España encontró en Pedro Porro a su gran valedor. Se estrenó el lateral como goleador con la selección tras una gran acción que acompasaron Baena y Cucurella a la perfección.

Minutos para Ferran y Merino y conato de tangana que sofocó Nyberg por la vía de la diplomacia arbitral. Alaba sofocó los «oes» de la grada tras un cañonazo de Lamine Yamal antes de que Gavi le diera el relevo en los coletazos finales de una sesión de fútbol alegre a la que Oyarzabal quiso ponerle su particular rúbrica a pase de un imperial Cucurella para el 3-0 definitivo.

Sin depender de nadie y con un juego coral en el que sobran los ángeles de la guarda para sofocar una pérdida. No importa si es de Pedri, Rodri o de Lamine Yamal. Esta España se va entonando y con Rosalía presente en la grada la canción pasó del Malamente al Con Altura. Volando. En poco más de 90 minutos.

FICHA TÉCNICA

 ESPAÑA: 3

Unai Simón; Porro, Cubarsí, Laporte (Pubill, 90+2), Cucurella; Rodri, Pedri (Fabián, min 90+2); Lamine Yamal (Gavi, min 85), Olmo (Merino, min 71), Baena (Ferran, min 71 ) y Oyarzabal.

 AUSTRIA: 0

A. Schlager; Posch (Prass, min 85), Danso, Alaba, Laimer; X. Schlager (F. Grillitsch, min 46), N. Seiwald (Chukwuemeka, min 46); Romano Schmid (Kalajdzic, min 59), Paul Wanner, Sabitzer y Michael Gregoritsch (Arnautovic, min 59).

GOLES: 01-0, min 36: Oyazabal; 2-0, min 65: Pedro Porro; 3-0, min 88: Oyarzabal.

ÁRBITRO: Glenn Nyberg (comité sueco). Amonestó con amarilla a Posch (min 82) en las filas de Austria .