Las asistencias de Cucurella y los goles de Oyarzabal volvieron a ser determinantes, como ya sucediera en la final de la última Eurocopa ante Inglaterra, para festejar el pase a octavos
06 jul 2026 . Actualizado a las 18:30 h.Final de la Euro del 2024. Minuto 85. Dani Olmo filtra un pase entre dos defensores para lanzar un contragolpe. El espacio huérfano que dejó la subida del lateral derecho Kyle Walker se convierte en una oportunidad. Oyarzabal da un pasito atrás para recibir la pelota y aprovecha la incorporación de Cucurella, embalado por ese hueco en el carril izquierdo que ha dejado a la espalda el 2 inglés. El ariete de la Real pone el balón entre Walker y Cucurella, en la trayectoria de la carrera del español, que llega primero, exhibiendo su poderío físico. La pone rasa, al hueco, con precisión. Stones pierde la posición. Ha calculado mal. El balón le pasa un metro por delante. Oyarzabal se ha quedado solo con Marc Guéhi y antes de que el centro le alcance ya le ha ganado la posición. Conecta con su diestra, la menos buena, para orientar con firmeza su remate a portería. Fueron apenas cinco segundos y cuatro toques de balón. Una acción que le valió a España para ser la vigente campeona de Europa.
Los Ángeles. Dieciseisavos de final del Mundial del 2026. La sociedad Cucurella-Oyarzabal fulminó a la contestataria selección austríaca. Minuto 36. El lateral recibe por fuera del pico del área. Centra con la izquierda y, también de zurda, de primeras para evitar la barrida de Alaba que ya se ha tirado al suelo, Oyarzabal la cruza rasa, imposible para Schlager. Era el descorche.
Minuto 88. Homenaje a aquella noche de 14 de julio en el Olímpico de Berlín. Cucurella vuelve a recibir al espacio a la carrera. Tiene tiempo para levantar la cabeza, otear el área, y ver como Oyarzabal ya ha diseñado allí el jaque mate. Austria está ya a la desesperada y ha hecho pellas en el retorno. Cucurella la centra de nuevo rasa. Stones es esta vez Konrad Laimer. El del Bayern vio pasar la bola por delante, a la distancia justa para no alcanzarla. Y Oyarzabal, otra vez con la diestra, que no es la de apoyarse, sin necesidad de un control, conectó con ella para salvar la salida de Schlager y cerrar la fiesta de España. Son 16 goles en los últimos 15 partidos para él. Cuatro ya en este Mundial, la mitad de los que ha hecho España. Solo tiene por delante a Mbappé y a Messi, con seis, y a Haaland y a Harry Kane, con cinco. «Yo lo que quiero es que el equipo se vea beneficiado de lo que haga», dijo ya con el pase a octavos certificado. «Que venga el que sea».