España le echa el lazo a Portugal en Dallas y sella el pase a cuartos (0 - 1)
DEPORTES
Merino, ya en el 91, aupó a los de Luis de la Fuente a la siguiente ronda en la que se medirán a Bélgica, que eliminó a Estados Unidos (1-4)
07 jul 2026 . Actualizado a las 10:17 h.Seis minutos le bastaron a Mikel Merino para decirle a Portugal no te pases de la raia y sellar el pase de España a los cuartos de final del Mundial (0-1). El choque fue como esos cumpleaños infantiles a los que no les falta detalle. Cristiano apareciendo cuando le interesaba el juego, De la Fuente arengando a un desinflado Lamine y Unai Simón y Diogo Costa evitando que la piñata se abriese antes de tiempo. Un alegre y variado toma y daca en el que solo el gol se hizo de rogar para aparecer al cierre del tiempo reglamentario y permitir que la selección afiance su candidatura planetaria.
La dicotomía de un gol de Villa —hoy el VAR lo habría invalidado— en aquel glorioso 2010 y la aciaga y más reciente final de Nations League aderezaban la fieata ibérica en la que De la Fuente se la jugó con los once espadas que sellaron el billete a octavos, mientras Bob Martínez confió en la conexión João-Cristiano como as en la manga. Pitido inicial: noventa minutos para poner fin a las cábalas y que los dos centros del campo con más fútbol del planeta se disputasen el pastel de amos y señores del tiquitaca. La presión alta de Portugal marcó el listón y forzó la primera pérdida en salida de Unai Simón. Pagó España con la misma moneda y, con Oyarzabal comandando la ofensiva, llegó el primer disparo antes del minuto cinco. El rey de los dobletes recibió poco después de Olmo y, creyéndose en fuera de juego, no le puso fe a la finalización. Nadie levantó el banderín y se revolvió medio país.
Los lusos, a la suya, avanzaron de casilla y le tocó a los de De la Fuente encerrarse por primera vez en este Mundial. Perdió Pedri, disparó Cristiano y atajó un providencial Unai. Tablas en Dallas y el buen fútbol ganando en apenas quince minutos. Al otro lado del verde, percutió Lamine, recogió el rechace Baena y puso a Diogo Costa a volar antes de la pausa de hidratación. La cuenta pendiente de España era implicar en la fiesta a un desaparecido Lamine Yamal y, con el balón ya en juego, un clarividente Olmo quiso remediarlo por todo lo alto con una filtración con valor de gol para el 19. Adivinó la zaga y vuelta a empezar.
La chispa del entendimiento prendió, con entregas en una baldosa a las que les faltaba el colofón. De los incesantes brincos nivel cama elástica en la presión lusa se pasó al juego de las cuatro esquinas, con movilidad y pase en las inmediaciones del arco de Diogo Costa. Dominio español que acalló João con una prolongación que cazó Cristiano para una estirada antológica de Unai Simón.
El mejor regalo, el de Merino
De tanto derroche, a Pedro Neto se le rompió la bota y, sin oposición, encañonó Nuno Mendes. El travesaño le negó un gol que se resistió para ambos combinados en el primer asalto de unos octavos de muchos quilates. Una incomprensible pérdida de Cucurella abrió la segunda mitad. La de la verdad. Se disculpó el lateral y un errático Pedri imitó lo que no se debe antes de que Nuno Mendes le cerrase la puerta por última vez a Lamine Yamal. El lateral pidió el cambio por lesión, le tocó a Semedo recoger el testigo y el panorama mejoraba para una España que lo intentaba en ataque posicional.
Se probó Pedri —que se avivó tras el disparo— y el intento se marchó alto. Ni Portugal ni España eran capaces de aferrarse a los cuartos de final en Dallas y, cuando los de De la Fuente se estaban gustando, aplacó el colegiado a golpe de llamado a una hidratación que derivó en el ingreso de Dalot y Leão.
Tomó nota el banquillo de España invitando a Ferran a desatascar en un momento de asedio luso. Más presión, el área más cargada y menos minutos por delante para la jarana del gol. Hora de los cambios —Fabián y Merino— y, como en todo festejo que se precie, el mejor regalo se guardó para el final. Ya en el añadido, la picaresca española emergió. Se botó rápido una falta y Ferrán encontró al recién ingresado Merino. Disparo raso y euforia. A pesar del susto que metió Bernardo Silva, la selección le echó el lazo a los cuartos de final en Dallas, en los que se medirá a la selección belga.
FICHA TÉCNICA
PORTUGAL: 0
Diogo Costa; Cancelo (Dalot, min 71), Ruben Dias, Renato Veiga, Nuno Mendes (Semedo, min 55); J. Neves, Vitinha (Bernardo Silva, min 82); Pedro Neto (Conceição, min 82), Bruno Fernandes, João Félix (Leão, min 71) y Cristiano Ronaldo.
ESPAÑA: 1
Unai Simón; Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Pedri (Fabián, min 85); Lamine, Olmo (Merino, min 85), Baena (Ferran, min 75) y Oyarzabal (Borja Iglesias, min 90+7).
GOL: 0-1 min 90+1: Merino.
ÁRBITRO: Anthony Taylor (comité inglés). Amonestó con amarilla a Bernardo Silva (min 88) y Renato Veiga (90+2) en las filas lusas y a Ferran (90+8) en las de España.