La fuerza de España está en el colectivo, que ganará a las individualidades
14 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hace poco más de dos años, nos sentábamos en la grada del Allianz Arena de Múnich para ver el España-Francia de la Eurocopa 2024; mientras las dos escuadras formaban para escuchar sus respectivos himnos nacionales ninguno de los dos podíamos imaginarnos cómo les podríamos ganar a aquel conjunto de fornidos gladiadores franceses; con un buen equipo pero con un par de delanteros inexpertos en grandes competiciones, uno menor de edad y otro en su primera competición de selecciones, todo parecía imposible, pero sucedió, y se ganó aquel partido y después la Eurocopa.
El partido se repite este martes (21.00 horas, La 1 y Dazn) con dos onces, probablemente, muy similares, y volvemos a tener la misma percepción: cómo se le puede ganar a esta magnífica selección francesa con un equipo que, aunque ha ido a más, no acaba de dejar las sensaciones de aquella Eurocopa.
¿Podemos aferrarnos a los datos? ¿Están las estadísticas a favor de España? Analicémoslo en profundidad.
Vayamos a dos fuentes diferentes para comprobar quién es el favorito para alcanzar la final de este mundial: proveedores de datos y mercados de apuestas. ¿Coinciden los datos de los supermodelos predictivos con la percepción de los espectadores? Rotundamente, sí. Los modelos otorgan a Francia un 43 % de probabilidades de ganar el partido, frente al 27 % de probabilidad de finalizar en empate y el 30 % restante de probabilidad asignada a España. Los espectadores opinan exactamente lo mismo.
Analizando las estadísticas promedio por partido hasta estas semifinales, el rendimiento de los de Luis de la Fuente y Didier Deschamps ha sido muy parejo. España ha generado ligeramente más goles esperados (1,62 frente a 1,43) y sus tiros han generado algo más de peligro (9,9 % de probabilidad de gol frente al 8,8 % de los franceses). Al contrario, hemos visto cómo una de las principales armas de la delantera francesa ha estado en la transición ofensiva, y es que Francia ha generado casi el doble de tiros al contraataque que la selección española.
A nivel defensivo, la ventaja francesa se difumina y, es que, a tenor de los números, España ha rendido mejor: le han generado menos goles esperados (0,24 goles esperados en promedio frente a 0,47) y la probabilidad de gol en contra por cada tiro recibido ha sido menor (4,7 % frente a 8,5 %). A nivel de posesión, España ha dominado más el balón, y lo ha recuperado más cerca de la portería rival. Parte del secreto es que España recupera la bola muy rápido. Pedri, entre otros, fuerza 9,2 pérdidas del rival cada 90 minutos. Y no es solo Pedri; España es la selección que más presiona en campo rival de todo el Mundial y la que mejor lo aprovecha: descontando lo poco que sus rivales tienen el balón, les fuerza una pérdida cada 40 segundos de posesión, la mejor marca del torneo.

Entonces ¿Qué hace a Francia favorita? En este caso no son sus números, sino sus nombres. Sus individualidades, la suma de cada una de la partes. En concreto, la suma de los Mbappé, Dembélé, Doué y Olise. Pero en este deporte, la suma de las partes no es igual al todo. Así que, permítannos que aportemos nuestra visión experta y corrijamos ligeramente el pronóstico. Para nosotros, España será finalista. Lo colectivo ganará a lo individual. Y aunque no haya necesidad de perder o ganar nada en nuestra apuesta, los pronósticos, en esta ocasión, se equivocarán.
Iyán Iván-Baragaño y Toni Ardá son miembros del grupo interuniversitario de investigación en fútbol de la Universidade da Coruña.