España barrió a Francia en la semifinal del Mundial con un planteamiento que encumbró a su centro del campo y a su defensa con datos históricos. El «1x1» de España en su triunfo ante Francia en semifinales
15 jul 2026 . Actualizado a las 23:17 h.España firmó ante Francia uno de los partidos más completos de su historia, a la altura incluso de la final de la Eurocopa del 2012 en la que goleó a Italia. A pesar de que la estadística final puede llevar a engaño (solo dos disparos entre palos —los goles— y un 51 % de posesión), el repaso fue total por su capacidad para controlar a un combinado galo que se sigue preguntando de dónde salió el conejo de la chistera española.
El constructor
La magistral gestión de Luis de la Fuente y sus ayudantes. «Habíamos hablado de que jugábamos contra una de las mejores selecciones del mundo, pero enfrente estaba el mejor equipo del mundo. Así se desactiva cualquier propuesta. El jugador español es el que mejor interpreta las distintas fases de juego». Luis de la Fuente resumió así de bien lo que fue el Francia-España, en el que volvió a demostrarse que Don Alfredo (di Stefano) tenía razón en su célebre frase: «Ningún jugador es tan bueno como todos juntos». Y ahí entra la figura clave del entrenador del equipo nacional, que volvió a bordar el planteamiento táctico para desesperación de los grandes cracs franceses. Acertó en el plan inicial y lo mejoró tras la primera pausa de hidratación, cuando pidió a Álex Baena que dejase de porfiar a Koundé y empezase a jugar más por dentro.
A Luis de la Fuente le sale todo. Cada tecla que toca suena mejor que la anterior, como ya había quedado en evidencia en rondas anteriores cuando sentó a Llorente y a Pedri para dar entrada a Pedro Porro y a Fabián; o como quedó constatado con los cambios, cuando Mikel Merino y Ferran Torres fueron decisivos saliendo desde el banquillo.
El centro del campo
Rodri, a nivel de Balón de Oro. El partido de Rodri contra Francia fue de Balón de Oro. Con un 87 % en precisión de pase, fue el pegamento que unió al equipo. El líder que corregía a sus compañeros a la vez que los arengaba, el que se encaraba con los rivales, el que reclamaba al árbitro... El capitán al que todos siguieron y que además aportó una calidad excelsa en sus 82 contactos con el balón. Y a pesar de su rol defensivo en el centro del campo español, es de destacar que 26 de sus 67 pases (casi el 40 %) fuesen en campo contrario.
Fabián y el partido de su vida. Había dudas sobre quién acompañaría a Rodri; por la alargada sombra que siempre proyecta un genio como Pedri, aún estando mal por la fatiga de la larga temporada que arrastra, De la Fuente confió de nuevo en su talismán, en Fabián Ruiz, ese jugador que el martes igualó a Garrincha como el segundo jugador que más partidos ha enlazado sin perder en la historia del fútbol de selecciones (lleva 49 y se queda a solo ocho de alcanzar al exdeportivista Marchena). Con un 85 % de precisión en el pase (dos de ellos terminaron en ocasión clara de gol), recuperó siete balones y devoró al centro del campo galo.
La clase magistral de Olmo. En el centro del campo español, el encargado de aportar clarividencia es Dani Olmo. El mediapunta del Barça mejoró todas las jugadas en sus 45 contactos con el balón. Llama la atención que, siendo el futbolista que puede arriesgar más con el pase porque tiene a Rodri y a Fabián como escuderos, solo falló uno en todo el partido (29 de 30, un 97 % de precisión).
El indetectable Baena. El jugador del Atlético de Madrid fue seguramente el jugador más flojo de la selección en el primer cuarto de hora de partido. Intentó encarar a Koundé por la banda izquierda y perdió varios balones. Sin embargo, a raíz de la pausa de hidratación, Baena dejó de atacar por fuera y usó la banda simplemente para partir desde ella y buscar más los espacios interiores. Comenzó a asociarse con Olmo, Fabián y Rodri y los cuatro hicieron un rondo ante el amonestado Rabiot (pudo ser expulsado), Tchouaméni y Olise.
Fue tan determinante esa variante táctica que nubló las ideas de Deschamps. El técnico galo tiró la toalla en la batalla de la medular al hacer que Dembelé pasase jugar en punta junto a Mbappé (en un 1-4-4-2 con Olise en banda) y ahondó en ese déficit en el intermedio; en el que además sentó a Rabiot ante el temor de que viese la segunda amarilla a causa de llegar tarde a uno de esas combinaciones que planteaban los cuatro centrocampistas españoles sobre él.
Los centrales
La mejor defensa de la historia. Laporte y Cubarsí están rindiendo a un nivel de matrícula de honor durante el Mundial y ante Francia repitieron sus exhibiciones individuales. Si España solo ha encajado un gol en todo el campeonato (ante Bélgica en cuartos) es responsabilidad suya. Pero hay otro dato más demoledor: la selección llegó a la semifinal con una media de goles esperados en contra (xGA) de 0,29 y a Francia la dejó en esos números. Es la cifra más baja para cualquier selección del mundo desde que Opta recoge estadísticas avanzadas (Mundial 1966). Los rivales acaban desesperados contra España: Cabo Verde (xGA de 0,21), Arabia Saudí (0,14), Uruguay (0,20), Austria (0,32), Portugal (0,44), Bélgica (0,43) y Francia (0,30, maquillado en el tramo final porque al descanso era de 0,04).
Laporte y Cubarsí están brillando por su enorme capacidad para sacar el balón jugado hacia los dos perfiles (izquierdo y derecho); pero además lograron ganar prácticamente todos los duelos ante los atacantes galos (4 de 6 en disputas y 13 acciones defensivas buenas entre los dos).
Los laterales
La irrupción de Porro y la confirmación de Cucurella. Si Cucurella fue la sorpresa en la Eurocopa del 2024, manteniendo ese nivel en la actualidad, Pedro Porro está siendo una de las sensaciones de este Mundial. Más allá de su gol, el del Tottenham pudo con Barcola, logrando la perfección en términos defensivos (3 recuperaciones, 3 despejes y 4 duelos ganados, con 100 % en los aéreos): mientras que en ataque protagonizó diez carreras de largo recorrido que le hicieron perder el aliento en el tramo final. Porro completó 64,9 metros corriendo con balón en el global de su partido. Fueron 8,4 kilómetros de esfuerzo, con 13 esprints a una velocidad máxima de 31,9 kilómetros por hora.
Lo de Cucurella fue menos sorprendente, pero igualmente meritorio. El nuevo jugador del Real Madrid mantuvo el tipo a pesar de jugar con el hándicap de tener una amarilla desde la primera mitad. Completó con éxito 7 acciones defensivas (3 de 4 en entradas) y aburrió a Dembelé y a Olise. Corrió 9,6 kilómetros.
CIFRAS
0,30 de xGA. Una España muy segura. Apenas 0,30 goles esperados en contra ante Francia, que es la media del campeonato.
18 kilómetros. De los laterales. Cucurella corrió 9,6 kilómetros y Pedro Porro 8,4 a lo largo del encuentro ante Francia.
427 pases precisos. La medular se impuso. Rodri, Fabián, Dani Olmo y Álex Baena se asociaron y ganaron la batalla de la medular