Jugará su segunda final de un Mundial con una plantilla sin apenas galácticos, formada por futbolistas humildes que progresaron desde complejos escenarios
17 jul 2026 . Actualizado a las 19:52 h.Una, probablemente, irrepetible generación de superestrellas condujo a España a su primera estrella en el Mundial de Sudáfrica. Cuando la Roja puso el mundo del fútbol a sus pies en el año 2010, Carles Puyol y Gerard Piqué ya eran los líderes de la defensa de un Barcelona en el que Sergio Busquets, Andrés Iniesta y Xavi Hernández proponían un estilo arrollador; Iker Casillas, Sergio Ramos y Xabi Alonso sostenían al Real Madrid; Fernando Torres era un ídolo en el Liverpool y el Atlético; y Silva y Villa tiraban del último gran Valencia; incluso Vicente del Bosque había llegado al banquillo avalado por una exitosa carrera como entrenador. Para la mayoría de los aficionados, solo Rodri, Lamine Yamal y Pedri alcanzan ya una dimensión similar en una selección llena de obreros que han progresado con mucho trabajo hasta alcanzar el partido más grande con el que se puede soñar: la final del Mundial.
Ya solo la Argentina del eterno Leo Messi los separa de bordar la segunda estrella en el uniforme de la Roja este domingo a las 21 horas en el MetLife Stadium de Nueva York.
SALIDOS DEL BARRO
Más de 600 partidos en la tercera categoría y muchas experiencias en Segunda
El lateral derecho de moda en el Mundial, Pedro Porro, descendió hace diez años con el Girona a Segunda. En esa categoría se fogueó con un Elche en horas bajas Fabián Ruiz antes de que le diesen galones en el Betis y a ella estuvo muy cerca de caer Cucurella, especialmente en sus dos últimas temporadas en el Getafe. Solo tres puntos separaron de bajar a ese escalón hace poco más de un mes a Unai Simón, Laporte y Nico Williams con el Athletic. Pedri se lució en la categoría de plata cuando aun era juvenil del Las Palmas y Borja Iglesias con el Zaragoza tras cerrarle las puertas del primer equipo el Celta. No consiguieron un ascenso al que sí contribuyó Mikel Merino en Osasuna en el 2016, Álex Baena en el Girona hace cuatro cursos y hace dos apenas un Joan García que solo fue titular en las 14 últimas jornadas ligueras con el Espanyol.
Aun más lejos de la élite se vieron hasta 19 de los 26 convocados por Luis de la Fuente, que suman 606 encuentros entre la Segunda B y la actual Primera Federación. Muchos acumularon temporadas en conjuntos filiales sin opciones de progresar, como Borja Iglesias, que alcanzó 124 partidos y 73 goles en el Celta B; Marcos Llorente y Víctor Muñoz llegaron a 58 y 63 apariciones, respectivamente, en el Real Madrid Castilla; y Unai Simón, 58 en el Bilbao Athletic; ocho más que Martín Zubimendi en la Real Sociedad B.
LESIONES
Rodri, Lamine Yamal, Mikel Merino...
Tras ganar el Balón de Oro en el 2024, Rodri Hernández sufrió una rotura del ligamento cruzado que prácticamente lo mantuvo un curso entero en blanco. Una dolencia en la espalda lo obligará a pasar por el quirófano tras el Mundial. No obstante, su rendimiento está siendo impecable, contrastándose como el principal motor de la selección española en la medular.
Similar es el caso de Lamine Yamal, que se rompió apenas dos meses antes del comienzo del torneo de Estados Unidos, México y Canadá. De la Fuente lo dosificó en las primeras jornadas y, aunque se ha mostrado algo falto de chispa, su trabajo ha sido decisivo en las rondas eliminatorias. Más justo de ritmo ha llegado Nico Williams, mientras que Víctor Muñoz no ha dispuesto de minutos tras una lesión muscular. El otro extremo en la convocatoria, Yéremy Pino, se produjo un esguince acromioclavicular en el partido contra Uruguay.
Lesiones de rodilla hicieron que librasen una importante batalla para estar disponible en el Mundial Gavi y Martín Zubimendi, un mediocentro del Arsenal que todavía no ha dispuesto de minutos, mientras que una fractura por estrés en el pie izquierdo estuvo cerca de descartar a su compañero en el club subcampeón de Europa y héroe en las eliminatorias contra Portugal y Bélgica Mikel Merino.
ORÍGENES
De la Fuente estuvo 18 meses en el paro antes de fichar por la RFEF
La figura de su seleccionador, Luis de la Fuente, ejemplifica los humildes orígenes de la plantilla española. Hijo de un marino mercante que navegó durante 40 años, el entrenador de Haro pasó 18 meses en el paro antes de recibir la llamada de la Real Federación Española que le cambió la vida. Tras pasar por el Aurrera y el Portugalete, su carrera como técnico no despegó ni en las divisiones inferiores del Athletic ni en el Deportivo Alavés y estuvo «fuera de la rueda» entre el 2011 y el 2013. Luego comenzó una escalada en la federación hasta la final del Mundial contra la Argentina de Messi.
Entre los jugadores campeones de Europa tampoco tienen reparos en presumir de sus humildes orígenes. Hijo de una guineana y un marroquí, banderas que luce en sus botas, Lamine Yamal lleva orgulloso en su cinta del pelo el nombre de Rocafonda, el barrio obrero de Mataró en el que creció. «Sentía orgullo de ver a mi madre limpiando los vestuarios del Betis, haciendo todo por nosotros», explicó Fabián Ruiz en el documental Denominación de Origen, de RTVE, mientras que el hombre al que desbancó de la titularidad en el medio, Pedri, vio a sus padres labrarse un futuro como dueños de un restaurante en Tegueste, en Tenerife, Tasca Fernando.
FUTURO
La sexta plantilla más joven del Mundial
Los vigentes campeones de Europa están en disposición de forjar una larga hegemonía. La de España es la sexta plantilla con menor media de edad entre las 48 que disputaron el Mundial. Solo los 26 años de media de Costa de Marfil, 26,2 de Ecuador, 26,6 de Bosnia-Herzegovina, 26,7 de Marruecos y 26,8 de Túnez están por debajo de los 26,9 con los que España iguala a Noruega. Entre el resto de semifinalistas, Francia alcanza 27,1 años; Inglaterra, 27,4; y Argentina, 29,2. Lamine Yamal cumplió 19 años el pasado 13 de julio, Pau Cubarsí lo hizo en enero y Gavi disputa su segunda Copa del Mundo antes de cumplir 22 el próximo agosto. Con 33, el compostelano Borja Iglesias es el más veterano del equipo.