MMR Bikes pedalea con fuerza hacia mercados internacionales tras su estreno en el Tour de Francia
DEPORTES
La firma de bicicletas con sede en Avilés, que estuvo presente en la ronda francesa de la mano del Caja Rural-Seguros RGA, ya percibe un aumento de la actividad comercial y un creciente interés por la marca en países como Francia, Alemania, Estados Unidos, Bélgica e Italia
10 ago 2026 . Actualizado a las 11:24 h.Para cualquier marca vinculada al ciclismo, estar presente en el Tour de Francia supone exponerse en el mayor escaparate posible a nivel mundial. El caso es que para la asturiana MMR Bikes su primera incursión en la ronda gala ha significado mucho más que participar en la carrera más seguida del calendario ciclista internacional, y es que la compañía ha convertido este estreno en una oportunidad para reforzar su imagen, acercarse a los aficionados y consolidar su expansión fuera de España.
La entrada de MMR en el Tour fue de la mano del equipo Caja Rural—Seguros RGA, que este año obtuvo invitación para disputar la prueba francesa. Si bien la presencia en carrera les garantizaba una notable exposición mediática, la empresa decidió ir más allá y construir una estrategia propia para aprovechar el impacto del evento antes, durante y después de las tres semanas de competición. Así, bajo el lema Le Voyage Vert (El Viaje Verde, en francés), la marca desarrolló una serie de acciones destinadas a trasladar la experiencia del Tour desde las carreteras francesas hasta los propios ciclistas aficionados.
El planteamiento, según explican desde la compañía, partió de una idea sencilla pero poderosa: «demostrar que las bicicletas utilizadas por los profesionales no son un producto inalcanzable, sino exactamente las mismas que cualquier usuario puede encontrar en un distribuidor oficial», ya que «la bicicleta con la que Alex Moolenaar consiguió el maillot de la montaña es la misma que puede disfrutar un ciclista en una salida de fin de semana», apostillan. La marca articuló, por tanto, una campaña consistente en salidas grupales, presentaciones y pruebas de producto que se celebraron, principalmente, en el norte de España, con Asturias como centro neurálgico, de forma que cientos de aficionados tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano los modelos empleados por el equipo profesional.
El resultado fue una respuesta que superó las expectativas, aseguran desde MMR bikes, al valorar la empresa que «uno de los grandes aprendizajes de esta edición ha sido comprobar la fortaleza de la comunidad que rodea a la marca». A esto añaden que, en los diferentes encuentros organizados durante el Tour, muchos participantes no solo acudieron a probar bicicletas, sino que mostraron interés por futuras actividades, solicitaron material promocional y compartieron su vínculo con la firma asturiana.
Además, la repercusión deportiva del Tour de Francia ha servido a la firma asturiana de bicicletas para aumentar la notoriedad de la marca, sobre todo, tras uno de los momentos más destacados de la primera semana de carrera, que fue cuando el neerlandés Alex Moolenaar vistió el maillot de lunares que identifica al líder de la clasificación de la montaña. La imagen del corredor del Caja Rural—Seguros RGA ocupando una de las posiciones más visibles de la carrera situó, igualmente, a MMR en el foco de millones de espectadores de todo el mundo.
Visibilidad e interés comercial
Ese impacto se trasladó rápidamente al entorno digital, ya que desde la compañía aseguran que, durante el periodo del Tour, las impresiones en redes sociales se multiplicaron por seis, mientras que el alcance y las interacciones registraron crecimientos superiores al 400%. La empresa subraya también que el nivel de participación de su comunidad se mantuvo por encima del de otras marcas del sector con audiencias mucho más amplias, un indicador que atribuye a la «fidelidad» de sus seguidores y a un crecimiento eminentemente orgánico.
Pero la visibilidad que le dio el Tour de Francia a MMR Bikes ha ido más allá de la repercusión en medios de comunicación o redes sociales porque también ha derivado en un mayor interés comercial, con un aumento de visitas en su página web, especialmente en la gama de carretera que es, precisamente, el segmento más relacionado con la competición profesional. Para la compañía, este comportamiento confirma «el impacto que la competición tiene sobre el interés del consumidor y el valor estratégico de este tipo de proyectos».
Tal es así que la participación en el Tour ha reforzado la presencia internacional de MMR hasta el punto de que, en estas pocas semanas, Francia ha registrado un crecimiento notable en notoriedad y en actividad comercial, con la apertura de nuevos puntos de venta, mientras que mercados estratégicos como Alemania, Estados Unidos, Bélgica o Italia muestran un interés creciente por la marca y por sus productos.
Teniendo en cuenta esto, desde MMR Bikes consideran que «este Tour de Francia no representa una meta, sino el comienzo de una nueva etapa». Y es que la experiencia ha permitido identificar qué iniciativas generan un mayor impacto, fortalecer el vínculo con su comunidad y «confirmar que la mejor forma de construir una marca es acercar el ciclismo profesional a quienes lo disfrutan cada día». Es por ello que la compañía afronta el futuro con la convicción de seguir creciendo sobre esa misma filosofía: «crear las mejores bicicletas posibles y, al mismo tiempo, generar experiencias que hagan que cada vez más personas se sientan parte del universo MMR», concluyen.