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La CNMV mantiene bajo cobijo a Liberbank para evitar que la ampliación naufrague

Extiende el escudo antiespeculadores hasta el 30 de noviembre


Redacción / La Voz

Nadie en el mercado -a excepción hecha, claro, de sus accionistas, que lo perdieron todo- sufrió tanto con la caída en desgracia del Popular como Liberbank. Tanto que a punto estuvo de caer por el precipicio, arrastrado por los especuladores, que veían en la entidad, fruto de la fusión que lideró Cajastur, una presa fácil.

En medio de aquella tormenta, Liberbank, considerado por muchos la siguiente víctima de la orgía inmobiliaria, encontró cobijo bajo el manto de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Decidió el organismo que lo que le estaba pasando al banco -atacado sin piedad en la bolsa y con la cotización destrozada- nada tenía que ver con lo que le acababa de suceder al Popular, ya deglutido por el Santander. Y decidió vedar la caza. Prohibiendo las ya tristemente famosas posiciones cortas sobre el valor. Aquellas que toman quienes apuestan por que el precio de una acción se va a venir abajo. Piden los títulos prestados, los venden y, cuando la cotización cae, los recompran más baratos. Los devuelven, y se embolsan la diferencia, tras pagar una comisión a quien se los prestó.

Aquella veda iba a estar en vigor hasta el 12 de julio, pero se prorrogó. Este martes el regulador había de decidir si por fin la abría o la prolongaba un poco más. Optó por lo segundo. Forzado otra vez por las circunstancias. Y eso porque la semana pasada Liberbank anunció que va a ampliar capital en 500 millones de euros y que, de aquí a final de año, pretende deshacerse de activos inmobiliarios por valor de 800 millones, lo que le puede acarrear pérdidas, claro. Todo con tal de reforzar su solvencia, lastrada por una fuerte exposición al ladrillo.

La noticia se conocía el miércoles. Y el jueves llegaba el castigo. Ese día su cotización llegó a caer hasta un 30 %. Al final, el zarpazo se quedó en algo más del 12 %. Desde entonces, el descalabro no había hecho otra cosa que agrandarse.

Visto lo visto, la CNMV decidió ir sobre seguro y mantener activado sobre el valor el escudo antiespeculadores desplegado en junio. Dice el regulador que será, como mucho, hasta el 30 de noviembre.

No vaya a ser que los bajistas acaben dando al traste con la ampliación de capital de la entidad. De hecho, el organismo supervisor aclaró ayer que, «aunque la prórroga se extiende hasta el 30 de noviembre, la intención es levantar la prohibición tan pronto como el proceso de ampliación se complete».

Este martes las acciones de Liberbank rebotaron un 5,77 %. Antes de eso, la CNMV hubo de suspender unas horas la cotización tras difundirse por error una información que aseguraba que el veto se prorrogaría, como finalmente ha acabado ocurriendo.

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