La ingeniería asturiana que potabiliza agua por todo el mundo

La empresa Hidritec factura el 80% de sus ingresos en mercados internacionales

Un planta de agua fabricada por Hidritec
Un planta de agua fabricada por Hidritec

Redacción

El agua es un bien escaso y de primera necesidad al que no todo el mundo tiene acceso. Su consumo es imprescindible para la superviviencia del ser humano, de ahí que en las zonas en las que es más difícil conseguirla se hayan creado diferentes sistemas para satisfacer las necesidades de la población. En este contexto, la empresa asturiana Hidritec ha desarrollado una tecnología encaminada a potabilizar y depurar el agua para que esta sea apta para el consumo. El 80% de la facturación de la ingeniería procede del mercado internacional, y para conseguirlo ha tenido que idear diferentes técnicas para adaptarse a los requisitos técnicos de cada lugar.

Sergio Meana, el CEO de la empresa, explica Hidritec es una ingeniería que se dedica al desarrollo de proyectos de tratamiento de agua. «Son proyectos llave en mano en los que nosotros elaboramos todo el proceso: ingeniería, fabricación de los equipos, instalación y puesta en marcha», matiza. Ese es el concepto global, aunque la empresa tiene una serie de rasgos que los diferencia de sus competidores. Concretamente, detalla dos elementos que los distingue: «El 80% de nuestra fabricación viene de fuera de España y las plantas están pensadas para que sean lo más compactas posibles para que sea fácil transportarlas».

Todo el equipo sale terminado de España, independientemente de su lugar de destino. «De aquí sale todo premontado, todo probado e instalado. Al cliente le llevas las conexiones de entrada bruta y una salida de agua depurada, y lo que sería la caja negra la fabricamos y probamos aquí», explica. «De esta forma eliminamos riesgos de instalación, de depender allí de obra civil, de encontrar personal cualificado… esa es la diferenciación de nuestra empresa», añade.

Para conseguir trabajar de esa manera, necesitan que todas las plantas que fabrican puedan entrar en un contendor marítimo o dividirlo en conceptos modulares, en estructuras de 40 pies que se envían junto al material de interconexión. En estos casos «allí solo hay que poner tornillos para conectar los módulos», apunta Meana.

Las principales líneas de trabajo de la compañía asturiana son la depuración de agua residual y la potabilización de agua, ya sea de río de pozo o desaladoras a partir de agua de mar. Esta última es una técnica que Hidritec utiliza mucho en los grandes resorts turísticos, ya que son zonas con dificultades para abastecerse y lo consiguen con agua de mar.

La apuesta por el I+D

«Una de las partes importantes en la empresa es la apuesta por la innovación y desarrollo», explica el CEO de la compañía, quien señala que ese otro de los elementos con los que intentan diferenciarse de la competencia. «Estamos desarrollando varios prototipos con los que creemos que podemos crecer mucho si somos capaces de llevarlos al mercado y que funcionen. Queremos pasar de la escala de laboratorio a escala comercial», añade.

En el campo de la innovación están inmersos en varios trabajos, pero el responsable de Hidritec destaca un sistema con el que pretenden ser más eficientes en la generación de agua potable a partir de agua de mar y salada. «La mejor tecnología actual es la osmosis inversa, pero tiene unos costes energéticos enormes. Tenemos una tecnología, ya probada en laboratorio, que se llama desionizacion capacitiva, con la que podríamos ahorrar más del 50% de energía. Si conseguimos llevarlo al plan comercial sería un bombazo», afirma esperanzado. La idea de negocio a medio plazo de la empresa es seguir captando mercado con la tecnología actual e intentar introducir estos nuevos sistemas en el mercado.

Grandes proyectos de Hidritec

La empresa nació en 2014 y a lo largo de estos estos años ya ha desarrollado varios proyectos de relevancia. Entre ellos, Meana destaca la planta potabilizadora para la ciudad de Jalapa en Nicaragua. «Es una planta de potabilización de agua residual para 250 metros cúbicos hora en una ciudad de unas 100.000 personas», detalla. Entro otros, también cita la depuradora de agua residual, por medio de Duro Felguera, para dos ciclos combinados que hizo la empresa en Argentina.

Otra de sus grandes líneas de negocio son los resorts turísticos. Entre ellos una desaladora para la isla de Santa Lucía que entregarán la próxima semana.

Planes de crecimiento

La empresa tiene en la actualidad ocho trabajadores en la ingeniería. El año pasado facturó 1 millón de euros y en lo que va de este ya lleva 2,2 millones, por lo que, según afirma su CEO, posiblemente triplicarán las cifras del año pasado.

Además, están ultimando la puesta a punto de una nave, que previsiblemente estará terminada a finales de agosto. «Ahora estamos en la calle Marqués San Esteban y dependemos de ciertos proveedores que nos fabrican la estructura y nos hacen el favor de dejarnos la nave para el ensamblado. Esto significa depender de ellos, pedir favores, y para crecer es importante la nave aunque sigamos subcontratando mucho. Necesitamos un sitio para controlar más el proceso», apostilla.

«La empresa ha contado con el apoyo financiero del IDEPA y FEDER»

Para la construcción de la nave ha sido imprescindible el payo del FEDER y los fondos Miner. «El 22% del proyecto de la nave está subvencionado con un proyecto Miniminer. A principio de año teníamos dudas de si lanzarnos a por la nave o no. Ellos nos daban el 20% y nosotros teníamos que tirarnos a la piscina con el 80%. Está claro que sin ese 20% no nos hubiéramos atrevido».

Ayudas del IDEPA a Hidritec

Desde su fundación, Hidritec ha tenido una relación fluida con el Grupo IDEPA. «Para nosotros su apoyo ha sido fundamental», reconoce el dirigente de la ingeniería, quien afirma que «tuvo importancia al principio y la sigue teniendo ahora».

«Hubiera sido complicado llegar aquí sin el apoyo del IDEPA»

«Por la tipología de empresa, basamos el crecimiento en la internacionalización, y por medio de IDEPA, de la ayuda de Astugar, y de Asturex con las misiones comerciales nos han ayudado a entrar en muchos países», detalla Meana. También están «las propias ayudas del IDEPA para internacionalización, que no son solo viajar, también para desarrollo de catálogos, vídeos, presencia en ferias… Ese apoyo a nivel personal, de ayudas y económico lo hemos tenido y es muy importante», especifica.

Hidritec ha recibido además una ayuda para empresas de base tecnológica que concede el IDEPA. «Nos ha ayudado con el coste de fabricación de prototipo», asegura antes de concluir que «hubiera sido complicado llegar aquí sin ellos».

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