«Asturias es casa y casa es familia. Es lo que más echas de menos cuando vives fuera»

Andrea Secades se dedica al mundo de la comunicación en Lisboa, una ciudad que considera «única y atractiva»

Andrea Secades
Andrea Secades

Redacción

A veces, sin planearlo, la vida te lleva a destinos que no se tenían en mente con antelación. Antes de aterrizar en tierras lusas, Andrea Secades (Mieres, 1994) se encontraba colaborando con una organización social en Tailandia. Un día le llegó una oportunidad de trabajo en Lisboa y «ni me lo pensé cuando vi que la ciudad de destino era la capital portuguesa»; una ciudad que, a su parecer, tiene «ese algo que la hace tan única y atractiva». Ahora, hace ya un año que hizo las maletas y empezó una nueva vida en el país vecino.

A pesar de haber cursado estudios relacionados con el mundo de la comunicación y el marketing, empezó trabajando en el área de consultoría. Ese era el sector que la había llevado hasta allí pero, después de un año, «decidí salir para buscar nuevas y mejores oportunidades que me acercasen un poco más a mi área de estudios e intereses». Así, este febrero vio cumplidas sus expectativas adquiriendo un nuevo puesto en uno de los equipos de marketing de Jerónimo Martins, una firma nacional de distribución alimentaria y bienes de consumo. A juzgar por su experiencia, y a diferencia de la situación que se vive en España, no parece ser complicado pasar de un trabajo a otro. Si bien, Andrea aclara que, actualmente, «en Lisboa es bastante fácil encontrar trabajo pero es difícil que las condiciones sean buenas». Asimismo, estima que las oportunidades que una capital en plena explosión como es Lisboa, comparadas con las del Principado, «son siempre mucho mayores».

Lisboa: ciudad tranquila con gente cercana

Sus días empiezan y terminan con el aura que invade el ambiente lusitano. A pesar de ser una capital europea, «aquí no te sientes en una gran ciudad y el frenetismo del día a día te pasa mucho de refilón. La vida se hace en la calle, la gente es cercana, el buen tiempo anima y tienes acceso directo al Atlántico a menos de 15 minutos del centro. Para mí esto es calidad de vida». Teniendo en cuenta las similitudes entre las culturas española y portuguesas, le fue fácil acostumbrarse a la rutina del lugar. «Portugal y España son muy diferentes y parecidos al mismo tiempo. Que fabada y feijoada son primas hermanas está claro, pero que ninguna de las dos partes lo queremos admitir, también. Somos muy iguales pero a la vez muy orgullosos de aquello que nos diferencia».

Para Andrea, Lisboa es la simbiosis perfecta entre ciudad grande -pero tranquila-, oportunidades laborales y calidad de vida. El poder disfrutar de pequeñas cosas como tener «la costa de Caparica tan cerca del centro, el buen tiempo o una comida en una tasca portuguesa», la empujan a querer continuar una buena temporada exprimiendo la experiencia, aprovechando las oportunidades que le puedan ir surgiendo fuera de España, aunque con el deseo a largo plazo de volver a vivir en Asturias.

«Asturias es casa, y casa es familia. Es lo que, sin duda, más se echa de menos cuando vives fuera». Eso sí, mejor no acordarse del molesto orbayu que invade muchos de los días asturianos sin tener en cuenta la estación. No obstante, con cierta nostalgia, asegura que «hasta eso presta cuando vuelves unos días».

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«Asturias es casa y casa es familia. Es lo que más echas de menos cuando vives fuera»

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