Cartas desde el otro lado del Atlántico

El Museo del Pueblo de Asturias recoge la vida de José González, emigrado a Buenos Aires, en un estudio que analiza la correspondencia con su hermana María a lo largo de 18 años

La escultura 'La madre del emigrante', en Gijón
La escultura 'La madre del emigrante', en Gijón

Redaccion

José González nació en Barcia, en septiembre de 1882. Con 17 años viajó hasta La Coruña para embarcarse junto a uno de sus hermanos pequeños, en un vapor que le llevaría a Argentina, para nunca más retornar. El mayor de 19 hermanos, José cruzaría el Atlántico tal vez en busca de un futuro mejor, tal vez huyendo del servicio militar obligatorio. Su padre ya había conocido tierras americanas, de las que volvió con el dinero necesario para sustentar a su numerosa familia. José no volvió a pisar Barcia, ni Asturias, pero mantuvo siempre un contacto fluido con su familia. En concreto con su hermana María, que nació en 1904 y a quien nunca conoció en persona, pero que siempre le mantuvo al tanto de todo lo que ocurría en tierras luarquesas. Ella misma fue la encargada de transmitirle la muerte, primero de su padre, y después de su madre.

José y María no son los nombres reales de los protagonistas, pero sí sus historias, que relatan a través de las cartas. Dieciocho años de intercambio de correspondencia que describen los cambios y procesos por los que el protagonista transita a lo largo de los años, hasta su muerte a los 86 años en un barrio residencial de la ciudad de Buenos Aires. Su cartas se encuentran en el Fondo de Correspondencias del Museo del Pueblo de Asturias (Gijón), dentro del apartado de correspondencias familiares. Su historia la recoge un estudio realizado por Javier F. Granda y publicado por el mismo museo bajo el nombre La correspondencia de un emigrante en América. Relato de una historia de vida y fuente para el análisis de la vida cotidiana. A través de las 48 cartas enviadas por José, y que María conservó intactas en la casa familiar, se extraen las experiencias de cualquier emigrado lejos de su hogar. Un relato de carácter intimo, confidencial y sensible que muestran su vida cotidiana, recuerdos de infancia y sus experiencias.

 «María, queridísima hermana». Así comienzan todas las cartas que José le escribe a su hermana, que relatan testimonios que nos devuelve el pasado y permiten aproximarse a una historia de vida. En sus líneas hay anécdotas y divertimentos pero, sobre todo, descripciones, reflexiones y juicios valiosos para conocer la experiencia de la persona en su vida cotidiana y al individuo en una sociedad a la que ha de adaptarse. La historia de José, que emigró a Argentina con tan sólo 17 años, es tan sólo un ejemplo de los miles de asturianos que vieron en las américas una gran oportunidad para mejorar su calidad de vida.

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