Los emigrantes retornados salieron a la calle para volver a reivindicarse
04 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.A los jóvenes se les presupone todo el entusiasmo del mundo para cambiar las cosas y la fuerza suficiente para reivindicarla allá donde sea, en la calle o en los despachos. Pero a veces son los más entrados en años los que hacen demostraciones de rebeldía. Ocurre en Barbanza con los emigrantes retornados. Unos cojean, otros tienen achaques de distinto tipo y prácticamente todos peinan canas. Pero llevan un año y ocho meses saliendo a la calle detrás de las pancartas para protestar por el trato que les dispensa Hacienda. Y, de momento, no prevén dejar de hacerlo.
Ayer, los retornados hicieron una nueva demostración de fuerza. Salieron en manifestación desde la sede ribeirense de Hacienda hasta la casa consistorial. Dado que ya tienen callo en estas lides, todo funcionó a la perfección: los jubilados portan pancartas y carteles cada vez mejor elaborados, llevan silbatos e instrumentos por doquier y, si es necesario, corean a la primera de cambio eso de «Montoro, mangante, faite emigrante».
Las invalideces
Ayer, nuevamente, aprovecharon para presentar alegaciones ante Hacienda. Ahora piden que el ministro del ramo se reúna con los emigrantes retornados. Quieren hablar con él de los pasos que se fueron dando en lugares como el Parlamento gallego y que se garantice que las personas que en su día emigraron van a tener el mismo trato fiscal que cualquier pensionista del Estado español. También buscan que se reconozcan las invalideces del extranjero. Precisamente, es este último punto el que está dejando las historias más dramáticas.
A nada que uno acompañe la manifestación escucha historias crudas. Personas que sufrieron accidentes laborales graves en el extranjero y quedaron con una salud pésima, que les dieron pensiones -algunas de cantidades considerables, superiores a los 3.000 euros- y a las que Hacienda les reclama ahora importantes cantidades de dinero por no haber cotizado, ya que aquí no tienen reconocida su invalidad. Dramas con nombres y apellidos.