La lucha de los pensionistas les ha reportado algunos logros
08 oct 2015 . Actualizado a las 07:49 h.Hace ya dos años que un grupo de jubilados se pusieron detrás de una pancarta armados con silbatos, cacerolas y bocinas para protestar por el trato que les dispensa Hacienda. Son emigrantes que, una vez finalizada su vida laboral, regresaron a su tierra para disfrutar de un merecido descanso que se vio truncado por lo que consideran «un roubo a man armada». Ayer, igual que todos los meses desde que comenzó su batalla en las calles, se manifestaron en Ribeira para volver a pedir lo que llevan exigiendo desde el 2013: que les den el mismo trato fiscal que a los jubilados que cobran sus pensiones en España.
Los retornados barbanzanos irán hoy a Santiago, donde hay convocada una concentración, así que su presencia ayer en las calles de Ribeira fue menor que en otras ocasiones y, por lo tanto, también menos ruidosa. Con todo, las decenas de afectados que se mantuvieron fieles a la cita mantienen intacta su determinación: «Hai que manter esta loita como sexa». Así que, una vez más, recorrieron la distancia que separa la delegación de Hacienda en la ciudad barbanzana de la plaza del Concello.
Habrá quien crea que estas manifestaciones no son más que una pataleta que no lleva a nada, pero los que piensan eso se equivocan, ya que, en estos dos años, sí se han materializado algunos logros importantes. Para empezar, los emigrantes retornados han conseguido que les devuelvan el importe de las multas que tuvieron que pagar por no haber cotizado por las pensiones que perciben del extranjero. También han logrado que su problema se cuele en las agendas de los parlamentos estatal y autonómico y el compromiso de que se revisarán los convenios internacionales en esta materia.
Aún así, todavía queda mucha pelea y advierten de que no se rendirán. Uno de sus caballos de batalla será el reconocimiento en España de las invalideces concedidas en la emigración.