Provocador comunicado de la Fundación Francisco Franco: «No fusiló a nadie»

Los seguidores del dictador defienden que las condenas las dictaba la Justicia y reclaman que se produjo «un genocidio de católicos»


La Fundación Nacional Francisco Franco ha emitido un comunicado en el que se revela contra las peticiones de ilegalización que se han producido en las últimas semanas reiterando que «Franco no fusiló a nadie» y que entre las funciones de la entidad está la defensa de víctimas del Frente Popular y la reclamación de que se produjo «un genocidio de católicos».

En una nota de prensa, la Fundación ha criticado las peticiones de ilegalización formuladas en los pasados días por distintas entidades y partidos políticos. Insiste en que Francisco Franco «ni fusiló a nadie ni dictó condena a muerte alguna», porque las condenas las dictaba «la Justicia», y lo compara con Manuel Azaña para señalar que tampoco se acusa al presidente de la República de haber realizado ejecuciones.

En su comunicado la Fundación Francisco Franco asegura que el dictador «ofreció a los caídos del Frente Popular la mayor dignidad que estaba en su mano», la de «dormir el sueño eterno bajo la Cruz del Valle de los Caídos», señalan.

La FNFF argumenta que mantiene una «actitud de reconciliación y respeto», entendiendo que cumple «una función capital» a día de hoy en España, en la defensa «de la media España víctima del Frente Popular», algo que le recuerdan a «la derecha cobarde», y situando la intención de eliminar en la Fundación en «los mismos que persiguen o apedrean un autobús».

La entidad asegura que defenderla es, «a día de hoy, una obligación cívica», para reconocer «a las víctimas causadas por el Frente Popular y conseguir la declaración de genocidio por la matanza de católicos», incluidos 10.000 miembros de la Iglesia Católica.

La Xunta dice que no tiene competencia para gestionar las visitas a Meirás

JUAN TORREIRO
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Invita al Concello de Sada a negociar con la familia Franco, propietaria del pazo

El departamento de Patrimonio de la Xunta estuvo pendiente del desarrollo del pleno extraordinario de Sada del pasado sábado, en el que este concello coruñés aprobó una petición para hacerse con el control de las visitas al pazo de Meirás, ahora en manos de la Fundación Franco. Pero la Xunta ya tenía claro que no tiene «competencias» en la gestión de las visitas al pazo, y asegura que solo vela para que se cumplan los cuatro días al mes de apertura al público.

La sesión plenaria del sábado convocada por el alcalde Benito Portela (Sadamaioría), logró el respaldo necesario para reclamar a la Xunta apoyo institucional para que el Concello se haga cargo de la gestión de las visitas a este edificio histórico, propiedad de la familia del dictador. Además, se aprobó la petición de que el inmueble se incorpore al patrimonio público.

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