«Jamás les ponen un mapa de España, una palabra que no existe en el colegio»
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«Las élites llevan a sus hijos a centros trilingües. Los más sectarios son algunos concertados», dice en Granollers una madre
15 oct 2017 . Actualizado a las 09:22 h.«Mi hija lloraba en casa cuando yo le mandaba alguna nota escrita en castellano a sus profesores; temía que le regañasen», rememora la madre de dos niños escolarizados en Granollers en un colegio concertado. «Cuando los niños empiezan en el colegio es cuando percibes esa imposición idiomática y cultural y la falta de libertad, que desde fuera no ves tanto», añade Alicia Villasánchez para explicar la cruzada que ella y su marido han emprendido contra lo que no duda en calificar de adoctrinamiento independentista desde los primeros pasos en la escuela.
«Entre 3 y 5 años no dan ni una sola hora en castellano, nada. No es hasta que llegan a primero cuando se les incluye dos horas, pero solo orales, porque no tienen nivel de iniciación escrita siquiera», mantiene.
A su juicio, en los libros hay un relato subliminal que guía una forma de contar la historia, «un goteo que está presente en todas las materias y que hace que jamás les pongan un mapa de España, que es una palabra que no existe en el colegio», continúa Villasánchez.
Las manifestaciones a favor de la unidad de España y las banderas españolas que emergen entre las señeras en los balcones, especialmente en Barcelona, han animado a esta madre a contar su versión, una postura que ayer mismo la consejera de Enseñanza de la Generalitat, Clara Ponsatí, negó asegurando que la escuela catalana es un «ejemplo» de libertad, convivencia, democracia y plurilingüismo.
«Iban a las puertas de los colegios a machacar a los padres que defendíamos el derecho a recibir al menos el 25 % de las clases en castellano; decían que atacábamos a la escuela catalana», contrapone la madre de los dos pequeños.
Ella advierte de que las élites de la Administración autonómica optan en su mayoría por matricular a sus hijos en colegios privados trilingües donde se reparte la educación entre catalán, castellano e inglés, o el francés si se imparte una cuarta lengua. «En los centro públicos no hay esa posibilidad, y todavía son más cerrados algunos concertados», dice. Pone como ejemplo el caso del de sus hijos, donde asegura que se les dio a los escolares una circular apoyando abiertamente el derecho a decidir y se secundaba al Gobierno catalán.
«En clase les pusieron también el programa Infok, que emite TV3, un telediario para jóvenes de lo más parcial y partidario, y en el que se da una versión muy concreta de Cataluña», estima Villasánchez. Augura que la educación que se imparte en los colegios públicos y concertados catalanes tiene un objetivo: «Que en cinco o en diez años los independentistas sean una auténtica mayoría y, como ahora, los que discrepamos seamos señalados y se nos gire la cabeza, como ya ocurre incluso en la AMPA», concluye.