Izquierda Abierta avisa a Garzón de que no sucumbirá a «chantajes ni extorsiones»

LA VOZ REDACCIÓN

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El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón
El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón Óscar del Pozo | Europa Press

La corriente de IU, de la que es portavoz Gaspar Llamazares, acusa al coordinador federal de la formación de querer liquidar la pluralidad

09 ene 2019 . Actualizado a las 08:04 h.

Izquierda Unida sigue viviendo una etapa convulsa con enfrentamientos internos que salen a la luz pública. Izquierda Abierta, la corriente de IU de la que es portavoz Gaspar Llamazares, ha acusado hoy al coordinador federal de la formación, Alberto Garzón, de querer liquidar la pluralidad y le advierte de que no aceptará sus «formas inquisitoriales» ni sucumbirá a «chantajes y extorsiones».De esta forma responde Izquierda Abierta a la carta en la que Garzón y el secretario de Organización de IU, Ismael González, pedían a Llamazares que antes del próximo día 10 aclare si es militante de algún partido distinto a IU.

Una exigencia que se produjo después de que se difundieran unas grabaciones de hace más de seis meses en las que Llamazares mostraba su disposición a concurrir a las elecciones europeas con la plataforma Actúa, en la que también participa el juez Baltasar Garzón.

El próximo lunes 13 se reúne la dirección federal de IU, que podría plantear medidas disciplinarias para impedir que Llamazares -que ha dimitido de todos sus cargos federales en la organización de Garzón- pueda a optar a ser el candidato de IU en Asturias en las elecciones autonómicas, como pretende.

Denuncia la «persecución» de Llamazares

A pocos días de esa reunión, Izquierda Abierta (IzAb) ha remitido hoy su respuesta a Garzón a través de un comunicado en el que le traslada su «enfado e indignación con las formas inquisitoriales que se están empleando» con varios miembros de esta corriente de la formación y denuncia la «persecución» de Llamazares.

«Estamos ante una purga, un proceso macartista culminado en un tribunal inquisidor. Izquierda Abierta está en el punto de mira», subraya la nota tras criticar que se les exija «poco menos que un auto de fe y la renuncia a la discrepancia».