Los españoles están entre los europeos que tienen más confianza en las vacunas

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

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CARMELA QUEIJEIRO

Los jóvenes son los más escépticos en su seguridad y eficacia, sobre todo en la de la gripe

27 oct 2018 . Actualizado a las 09:35 h.

Las vacunas previenen cada año alrededor de tres millones de muertes prematuras en el mundo. Pero para mantener altas tasas de cobertura que permiten inmunizar a la población y que el sistema no se quiebre es necesario, a su vez, una elevada confianza de la población en los programas de vacunación. La desconfianza es, precisamente, lo que ha llevado el resurgimiento de brotes de sarampión, como sucedió en el 2017, cuando se registraron los episodios más graves desde hacía siete años en doce países comunitarios, especialmente en Rumanía e Italia y, en general los casos se duplicaron en el continente. El grado de fiabilidad hacia esta herramienta terapéutica, pese a todo, se mantiene en la Unión Europea, según consta en el estudio Estado de Confianza en las Vacunas en la UE 2018, encargado por la Comisión a la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

En el estudio, España sale bien parada en los distintos parámetros analizados en una encuesta realizada a más de 30.000 europeos. El 96,1 % considera que son importantes para la salud de los niños, un porcentaje solo superado por Portugal (98 %) y Finlandia, (97,6 %); el 91,6 % cree que son seguras, solo superados por los portugueses (95,1 %) y daneses (94,4) y el 94 % piensa que son efectivas, solo por debajo de Portugal (96,1 %) y Dinamarca (94,6). El 90,7 % de los españoles también cree que las vacunas son compatibles con las creencias religiosas, el porcentaje más alto de los 28.

Los españoles se encuentran, además, entre los que tienen una mayor confianza en la seguridad de la vacuna contra la gripe estacional (79,6 %), solo superados por los británicos (85,4 %). Sin embargo, en el contexto general, el grado de confianza hacia este medicamento es mucho más bajo que hacia los otros, especialmente entre los jóvenes de entre 18 y 24 años, que se muestran más escépticos sobre la conveniencia de su uso. Es un hecho que ha encendido las alarmas para los autores del informe, que recuerdan que cada año se producen en la UE 50 millones de episodios de gripe estacional, que causan una media de 17.000 muertes. «Los jóvenes están sanos y creen que saben más. En su falsa percepción existe un elemento de arrogancia combinado con la falsa información que reciben en redes sociales y la popularidad de los enfoques alternativos de tratamiento basados en hierbas», alerta Heidi Larson, autora principal del trabajo. Y advierte: «Pronto nos enfrentaremos a una cepa muy grave a las que las personas no hayan sido expuestas, y necesitaremos una vacuna». A su juicio, Europa no debe bajar la guardia.

Aunque a un nivel menor que con la gripe, los jóvenes también son más escépticos que los mayores sobre la seguridad de las vacunas, una tendencia que preocupa.

En otro parámetro analizado, España es el sexto país que más cree (88,8 %) en la importancia de la vacunación contra la triple vírica, que previene contra el sarampión, las paperas y la rubeola.

Francia recupera la confianza

Desde el 2015, fecha en la que se hizo la última encuesta, Francia, Grecia, Italia y Eslovenia son los que se han vuelto más confiados en la seguridad de las vacunas. Quizás, en el caso de Italia, y especialmente en el de Francia, porque partían de niveles más bajos de valoración hacia una de las herramientas terapéuticas más importantes en la historia de la sanidad. Del país galo aún llama la atención el hecho de que el 31 % de sus ciudadanos aún cree que la inmunización no es segura y que solo el 79,7 % la considera importante para prevenir enfermedades en los niños, cuatro puntos menos que la media europea.

En el conjunto global, el 90 % de los europeos opina que las vacunas son importantes; el 82,8 % que son seguras; el 87,8 % que son efectivas y el 78,5 % que son compatibles con las creencias religiosas. Pero en el escenario general también hay aspectos preocupantes, como que el 36 % de los médicos checos y el 25 % de los eslovacos crean que las vacunas no son importantes. Por contra, el 98 % y el 99 % de los médicos españoles creen, respectivamente, en la importancia y seguridad de las vacunas.

Estados Unidos pide a las embarazadas que no viajen a Japón por un brote de rubeola

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) ha emitido una alerta en la que aconseja a las embarazadas estadounidenses que no viajen a Japón ante el brote de rubeola que se ha registrado en el país nipón, en el que se han notificado 1.300 casos, diez veces más que en el año anterior. Las autoridades sanitarias de Hong Kong también han emitido una advertencia similar. En ambos casos es para las mujeres que no estén vacunadas. La rubeola es muy contagiosa y se transmite a través de la tos y los estornudos. Para las mujeres que se encuentran en las primeras etapas del embarazo plantea un mayor riesgo, ya que puede provocar en sus futuros bebés defectos de nacimiento, como sordera, cataratas o problemas cardíacos.

Los ciudadanos comunitarios son los más descreídos del planeta

A pesar de la alta confianza que los europeos parecen tener ahora en las vacunas -el 90 % cree que son importantes y el 82,8 % que son seguras-, la región europea es la más escéptica sobre su seguridad. Es lo que indicaba un informe realizado hace dos años en 67 países. Francia fue, en ese momento, el país que menos confiaba en seguridad, con un 41 % de los encuestados en desacuerdo, cuando la media mundial de rechazo se situaba en el 12 %, un porcentaje que en el último estudio ha subido 10 puntos.

En esta encuesta, al igual que en la actual, también se indicaba que las personas mayores eran las que más confianza presentaban en esta herramienta terapéutica, mientras que el escepticismo era mayor entre los más jóvenes.