Gigantes de la alimentación lanzan un etiquetado para medir grasas, azúcares y sal con un semáforo

Bruselas estudiará un sello obligatorio para alimentos veganos


redacción / la voz

Mientras los lineales de los supermercados comienzan a introducir productos bajos en sal o exentos de azúcares añadidos, los países de la UE han comenzado a apurar el debate sobre la introducción de nuevos modelos de etiquetado para los productos alimenticios que permitan al consumidor distinguir mejor qué es lo que comen. A la espera de que las autoridades sanitarias diseñen un modelo homogéneo que haga más sencilla la lectura de los nutrientes que contiene cada producto, cinco gigantes del sector de la alimentación (Coca-Cola, Nestlé, Mondelez, Pepsico y Unilever) presentaron ayer en España un modelo propio que aparecerá en sus establecimientos de forma gradual y que está basado en tres colores a modo de semáforo: rojo, ámbar y verde.

Lo que indicará cada uno de ellos es el nivel de grasas saturadas, azúcares o sal que contiene cada producto por porción de consumo. Esta puede ser alta (rojo), baja (verde) o media (ámbar). La fórmula se aplicará a once categorías de alimentos: cereales, queso, pasteles, chocolate, helados, margarina, mahonesa, aperitivos salados, golosinas y dulces, mermeladas y galletas. Lo que no podrán hacer estas compañías es compartir información sobre a qué productos colocan cada distintivo.

La mayor crítica al modelo viene de algunos nutricionistas que dicen que la valoración debería realizarse por cada 100 gramos, no por ración. Incluso las empresas que han consensuado el modelo entienden que hay que dejar claro el tamaño de las porciones. De hecho, Mars, que en principio estaba en el grupo, abandonó la iniciativa al defender que la valoración por porción de consumo era engañosa para el consumidor.

Al igual que hace el modelo de semáforo Nutri-Score, usado de forma voluntaria en Francia y que ahora también demanda Bélgica, los críticos defienden que la valoración corresponda a cada 100 gramos de producto. El Nutri-Score gradúa los alimentos con cinco colores, pero además de las grasas saturadas, el azúcar y la sal valora el contenido de otros nutrientes como las fibras.

¿Método engañoso?

La razón de que más variables entren en la medición responde a un hecho que destacan muchos técnicos de alimentación y nutricionistas. Aclaran que un producto light puede tener cero azúcar, pero contener edulcorante. Llevaría entonces la etiqueta verde cuando sus calorías son vacías, mientras que un vaso de leche podría llevar la etiqueta ámbar, aunque aporte nutrientes fundamentales para el buen funcionamiento del organismo.

De ahí la urgencia de homogeneizar criterios para el nuevo etiquetado, como también han defendido desde estas multinacionales. Por otra parte, Bruselas avanzó ayer que estudiará implantar un distintivo obligatorio para los productos vegetarianos y veganos. Como recoge Europa Press, registró ayer una iniciativa ciudadana que le insta a examinar si es necesario implantar un sello obligatorio en la Unión Europea para distinguir estos alimentos de los que no lo son al tener algún ingrediente de origen animal. La demanda cuenta con un millón de apoyos. La idea es usar pictogramas para distinguir productos no vegetarianos, vegetarianos y veganos.

Qué indica cada color

ROJO 

Alto contenido

Lo llevarán aquellos productos cuyo contenido en sal, grasas saturadas o azúcar supere los estándares saludables marcados por los médicos.

Ámbar

Porcentaje medio

Aunque no tengan un exceso de esos nutrientes, en el caso de hacer referencia a la sal no serían aptos para dietas bajas en este mineral.

VERDE

Grado bajo

En este caso no cabe duda de que serían los más adecuados para, por ejemplo, dietas bajas en azúcar, en caso de hacer referencia a ese nutriente.

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