El informe concursal pone por fin cifras a la deuda que deja Barreras: 104 millones de euros

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso VIGO / LA VOZ

IN ASTURIAS · Exclusivo suscriptores

EUROPA PRESS | EUROPAPRESS

Ritz Carlton reclama 24 millones al astillero que gestionó

22 jun 2022 . Actualizado a las 01:03 h.

En junio del 2011, Hijos de J. Barreras se fue a concurso de acreedores por primera vez con una deuda de 78 millones de euros. Una década más tarde, el astillero vigués, o lo que queda de él tras la venta de la unidad productiva al grupo asturiano Armón (por 15 millones de euros, según la escritura firmada la semana pasada), ha aflorado una deuda de 104,1 millones de euros, según recoge el informe concursal presentado en el Juzgado Mercantil número 3 de Pontevedra, con sede en Vigo.

De esta masa pasiva total, 69,7 millones de euros son créditos contingentes (en cartas de pago o pendientes de la resolución de litigios). En este capítulo destacan los 38,6 millones reclamados por la naviera noruega Havila, cuyo cobro se someterá a juicio en la Cámara de Comercio de Londres el 22 de julio; o los 20,8 millones de la que se declara acreedora la naviera Afortunadas Shipping LTD (Naviera Armas). Como créditos contingentes figuran los adeudados a Abanca y Caixabank (algo más de un millón de euros, respectivamente).

Además, la vieja Barreras deberá hacer frente al pago de 16,6 millones de créditos contra la masa; 9,6 millones de créditos ordinarios; 24,1 de tipo subordinado, y 645.238,45 euros de créditos privilegiados, sobre una masa activa que el informe concursal valora en 70 millones de euros.

La naviera de The Ritz Carlton, con el canadiense Douglas Prothero al frente y que tras comprar el astillero lo llevaron a la quiebra en menos de un año, se declaran afectados, con una deuda de 24 millones, en la lista de acreedores. ¿Y cómo es posible que quienes estaban al frente de la empresa cuando se fue a pique figuren junto con otras 170 empresas y Administraciones en la lista de afectados por las deudas contraídas por el astillero, que suman algo más de 34 millones de euros? Fuentes jurídicas consultadas explican que están en su derecho, porque los 24,1 millones de euros de deuda con los que aparece Cruise Yacht en la lista de acreedores corresponden a préstamos que el armador norteamericano hizo a Barreras antes de comprarlo, cuando el astillero aún estaba presidido y gestionado por José García Costas.

 Cerca de 200 acreedores

La operación se fraguó en mayo del 2020, cuando la firma viguesa se acogió al preconcurso de acreedores, arrastrado por el sobrecoste del crucero Evrima, encargado por The Ritz Carlton. El armador americano constituyó Cruise Yacht, una sociedad con sede en Malta, para rescatar el astillero y salvar la construcción de su barco. Primero compró el 75,5 % del capital social (el 51 % a PMI Holdings, de Pemex, y el 24,5 % a Albacora) y acabó adquiriendo el 100 % con la salida de García Costas y la toma de su 24,5 %.

En esa operación, según relata el informe, Cruise Yacht formalizó una serie de préstamos participativos con el accionariado saliente (8,4 millones con Pemex y 4 millones con Albacora, ambos con vencimiento en el 2024; 2 millones con Emenasa y otros 2 con Baliño (empresas de García Costas) con vencimiento en el 2030, a los que se suman dos préstamos más suscritos previamente con Costas y Albacora, por 6 millones de euros.

Además, en la lista de acreedores del astillero que consta en el juzgado figuran también la empresa Electromecánica Naval e Industrial (Emenasa), propiedad del expresidente de Barreras José García Costas, que reclama 3.989,95 euros; y Carlos Pérez Bouzada, asesor jurídico y exconsejero en la última etapa, con Douglas Prothero como presidente, como acreedor de 3.710 euros. Un centenar de empresas auxiliares, la mayor parte de los trabajadores despedidos, Hacienda y la Seguridad Social completan la lista de reclamaciones de deuda que constan en el informe judicial.

Armón arranca el Astillero Ría de Vigo

No se ha esforzado mucho el grupo Armón en buscar nombre para la unidad productiva de Barreras, de la que ha tomado posesión oficialmente, según publicó ayer el Boletín Oficial del Registro Mercantil de Pontevedra. La nueva filial del grupo asturiano ha quedado constituida con un capital social de 15 millones de euros, y se ocupará de «la construcción, reparación, montaje y comercialización de toda clase de embarcaciones y buques de cualquier material, así como de los elementos y maquinarias que se instalen en los mismos», según ha quedado notificado en el registro, según el cual la nueva sociedad pasa da denominarse Astillero Ría de Vigo S. A., poniendo así fin a 130 años de existencia de la histórica marca Hijos de J. Barreras, constituida en 1892.

Ría de Vigo tendrá a los directivos del grupo Armón Laudelino Alperi y José Ramón Fernández García como administradores solidarios.

En el mismo boletín se recoge también el cese de Beatriz Rodríguez Donsión, en calidad de apoderada solidaria y hasta ahora responsable del departamento de Recursos Humanos. Ninguno de los altos cargos de la vieja Barreras continuará en el nuevo Astillero Ría de Vigo.