La revolución de la tecnología en las aulas asturianas

La Voz

IN ASTURIAS

En Vulpe se dedican a crear productos tecnológicos de alto nivel. Empezaron en Cangas de Narcea y en muy poco tiempo han dado el salto para dar servicio a todo tipo de empresas locales, nacionales e internacionales

21 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

«Queremos digitalizar tu empresa y llevarla directa al futuro». Con esta frase se presenta Vulpe Tecnologías de la Información en su página web para que todo el mundo sepa a qué se dedican. En menos de cuatro años han ido evolucionando a tal nivel que sus servicios globales traspasan fronteras y revolucionan procesos a partir de la tecnología. Su producto estrella: unas pantallas interactivas que son la revolución del sistema educativo en Asturias.

Pero además, son muy potentes en ciberseguridad y grandes tecnológicas como Microsoft han querido aliarse con ellos para poder lanzar productos tecnológico de alto nivel. De hecho, Vulpe es un partner gold de Microsoft, lo que significa que la compañía reconoce su especialización y cuenta con ellos para desarrollar soluciones tecnológicas que supongan una innovación para sus clientes.

Todo comienza en 2018, cuando Adoptino -gerente y socio principal de la empresa- decide a partir de su experiencia en Orange, donde como ingeniero de telecomunicaciones controlaba las redes móviles a nivel España, y en otras empresas del sector dar un paso más a la hora de innovar y crear productos que aportaran soluciones tecnológicas de calidad. Cangas de Narcea se convirtió en su campamento base, apostando por el desarrollo local. Esto le permitió ser valorado por su apuesta de aunar lo rural y la tecnología, y también sirvió para lograr una pequeña financiación que le permitiese arrancar el proyecto.

Así llega 2019, cuando ya en el escenario de su proyecto se pudieron dibujar claramente dos proyectos diferenciados. Por un lado, el automatismo de datos basado en Inteligencia Artificial y Big Data y, por otro, Vulpe Wall, enfocado a la educación y la tecnología. El primero de los proyectos «nace al trabajar en Microsoft la parte de Power Bi y Data, es decir, por la necesidad de tratar los datos de forma efectiva». En estos gigantes tecnológicos «muchas veces tienen un exceso de personal en las oficinas para tratar correos y para tratar interacciones con clientes y proveedores». Todo eso se puede automatizar y con la solución que proponen desde Vulpe se evita el hacerlo manualmente y, además, se consigue hacer con menos errores. «El desarrollo de automatismo es una parte que tienes que ponerte a desarrollarlo desde cero y con la que, poco a poco, vas perfeccionando un producto que puedes vender a clientes en la implantación de sus proyectos de digitalización». Los clientes que quieran implantarlo ya no van a tener que desarrollarlo ellos a partir de un lienzo en blanco sino que compran la parte ya desarrollada, que sale mucho más barato que hacerlo ellos mismos.

Vulpe Wall, aulas más tecnológicas que nunca

De los proyectos que Vulpe ha desarrollado desde su reciente nacimiento hace cuatro años, Vulpe Wall es el más llamativo. Todo nace por la experiencia que sus fundadores tenían ya en el sector educativo. «En una red educativa hay muchos alumnos que interaccionan al mismo tiempo. Además están actuualizando contenido constantemente, por lo que la red tiene que ir acorde a las necesidades que tienen», explica Adrián Pérez, socio y Director Técnico de Vulpe junto a Bernardo Nolet, colaborador externo, sin los cuales el desarrollo no haría sido posible.

Anteriormente, en Vulpe habían realizado a través de otro colaborador una instalación de paneles digitales en los colegios. «Los docentes nos decían que no querían pantallas digitales, que si eso las pusiéramos a un lado de la pizarra, lo cual restaba proganismo a su funcionalidad a la hora de dar clase». Al detectar estas impresiones por parte de los profesores,«surgió Vulpe Wall, una pared interactiva que conserva la función de pizarra Veleda. Es táctil, proyecta en alta calidad y tiene entre 100 y 200 pulgadas». Son pantallas que se pueden hacer a medida para que cubran todo el frente del aula y también se pueden personalizar con la identidad corporativa del colegio. «También se adaptan en altura y además de táctiles e interactivas también están imantadas», comenta Adrián Pérez. En definitiva, es el todoterreno de las pantallas.

«Lo hemos desarrollado y ya lo hemos instalado en algunos colegios. Hemos puesto una demo en el colegio rural de Vega de Rengo, entre otros. En total, hemos instalado unas 7 u 8 unidades en varios colegios. Vamos haciendo seguimiento en el día a día con el colegio, para nos den feedback».

Mientras, el Principado de Asturias, para acelerar la digitalización de los centros educativos y la Administración, ha aprobado una partida de 24,8 millones de los cuales 18 van destinados al sistema educativo asturiano. Este contrato pensado para Educación se divide en siete lotes. El más importante de todos es el destinado a la adquisición, por un valor de casi 12,5 millones de euros, de paneles digitales interactivos para las clases de un mínimo de 62 pulgadas. 

«Nosotros hemos conseguido desarrollar la idea gracias a la ayuda del IDEPA. Estos desarrollos cuestan bastante dinero porque son muchas pruebas de materiales, además de la programación de todos los cableados… y a día de hoy tenemos un producto paquetizado que estamos lanzando al mercado y que podemos vender a nivel internacional porque al final es un paquete que se transporta y se monta por alguien al estilo Ikea».

¿Qué diferencia a Vulpe de otras empresas? «Pues que las ideas que nos van surgiendo las vamos poniendo en marcha con los recursos disponibles para innovar». La mayoría de las empresas del sector TIC se dedican a dar este tipo de servicios: compran las innovaciones o implantan las innovaciones de otros a sus clientes. En Vulpe, en cambio, intentan «innovar con las oportunidades que vamos detectando». Otra de los factores diferenciales es que la sede principal de Vulpe está en el mundo rural. «Queremos transmitir la imagen de que desde el rural también se hacen servicios tecnológicos de alta calidad servicios tecnológicos, muy profesionales y que se van innovando día a día».

El equipo que forma Vulpe Tecnologías de la Información es muy diverso. Además de un gerente, una economista y un director técnico, cuentas con un departamento de software y otro de implantación de Microsoft. A ellos se suman colaboradores con los que trabajan en el día a día. «Aquí contamos con un perfil de ingeniero informático o ingeniero de telecomunicaciones. Son profesionales con inquietud por los entornos de datos, la automatización y digitalización de las empresas», matizan desde la empresa. «Nuestro lema es “hacemos que funcione”. Parece un lema sencillo, pero muchas veces no lo es».

Los clientes que contratan los servicios de Vulpe van desde empresas pequeñas y autónomos que quieren externalizar un servicio informático completo hasta las medianas y grandes empresas en las que nosotros hacemos una de las partes y participamos con otras empresas tecnológicas», detallan. «Tenemos clientes que son multinacionales, otras del sector público, agrupaciones de empresas... y también alguna empresa del Ibex».

En cuanto a sus objetivos a corto plazo, en Vulpe lo tienen claro: seguir dando un buen servicio. «Intentamos que sea integral. Por ejemplo, en el conocido Kit Digital nosotros prestamos el servicio íntegro: desde el proceso administrativo de la solicitud hasta la realización de los trabajos. Estamos homologados como agente digitalizador en todas las soluciones que están contempladas en Milky digital en el sector educativo; también presentamos el servicio integral incluso siendo partners GTP de Microsoft». ¿A largo plazo? Lo tienen claro: «Seguir en la misma línea. Incrementar nuestra base de clientes y conseguir éxito en los lanzamientos de producto que se hagan al mercado de los productos que hemos desarrollado a través de la innovación». Cómo no, el sueño de esta empresa asturiana es poder vender sus soluciones a nivel internacional y que se haga un producto consumible.

Apoyo del IDEPA

Lo de IDEPA, elCEEIy Vulpe fue un encuentro casual. «Otras empresas colaboradoras nos hablaron muy bien de IDEPA y del CEEI. Nos animaron a presentarnos a su nueva convocatoria de empresas de base tecnológica. El proyecto les gustó y la verdad es que estamos muy agradecidos». Destacan que desde el CEEI les han enseñado a ordenar los caminos de una empresa tecnológica, algo muy difícil de desenredar. Por su parte, «IDEPA nos ha dado una subvención que nos ha permitido desarrollar el producto Vulpe Wall con la fase 1 y con la fase 2 la puesta en el mercado del producto», comentan desde la empresa tecnológica.

«Sin su ayuda no conseguiríamos desarrollar el producto por la fuerte inversión que conlleva. Gracias a ello, hoy en día un producto de capital 100% asturiano, desarrollado 100% en Asturias y en la zona rural». Y lo más importante, «podemos darle salida a nivel internacional de la mano de un partner tan importante como es Epson y dirigido a un sector tan sensible y trascendental como es el educativo».

Destacan también desde Vulpe que «IDEPA nos está ayudando mucho a fomentar que se conozca el producto, también en el sector público. Nos encantaría poder seguir acompañándoles en la digitalización prevista de las aulas en el Principado de Asturias».