El amor incondicional de un perro ciego por ayudar a niños enfermos

Esta hembra de labrador forma parte de una terapia con niños en un hospital infantil de Arizona


Harley es una hembra de labrador que perdió la visión hace cinco años debido a un glaucoma. Sin embargo, eso no le ha impedido seguir haciendo felices a todos los que están en contacto con ella. La perra acude a visitar a niños ingresados en el hospital infantil de Greenville, en Arizona. No necesita los ojos para transmitir amor, alegría y ganas de salir adelante a unos pequeños que se olvidan durante un rato de dónde están y disfrutan de la compañía de Harley.

Hace cinco años, una enfermedad le provocó la pérdida de visión. Su dueña, Rita Harrell, reconoce que en unos pocos meses ya se había adaptado a su nueva vida y ya dominaba los espacios y se movía con soltura en casa. Ahora, de forma periódica, acude al hospital para formar parte de una terapia con niños que les ayuda a reducir la ansiedad. No es necesario nada más, su alegría transmitida a través del movimiento de su cola por los pasillos del hospital, relaja a los niños, y los distrae. De hecho, los propios pacientes, cuando reciben su visita, piensan que Harley también está recibiendo tratamiento y esa empatía con el animal les beneficia todavía más.

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