«Cada vez la gente se queda más con las canciones de las series»

Como el rey Midas, todo lo que canta Cecilia se convierte en oro. Su voz es la protagonista de las cabeceras de «Vis a vis», «El accidente» y «La casa de papel», con la que su tema «My Life is Going On» está dando la vuelta al mundo de la mano del exitazo internacional que está viviendo en Netflix. Si la escuchas, te atrapará

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Su voz es absolutamente hipnótica, y su gusto, exquisito. Quizás por eso Cecilia Krull ha sido la elegida para poner voz a las cabeceras de tres series bendecidas por el éxito. Pero mucho antes de acariciar los millones de reproducciones en YouTube con los temas de La casa de papel -Netflix acaba de anunciar que habrá tercera temporada-, Vis a vis y El accidente, esta mujer que empezó de niña prodigio en Disney y que prestó sus valiosas cuerdas vocales para producciones como Harry Potter, South Park o Barrio Sésamo ya despuntaba entre los intérpretes de las nuevas generaciones del jazz. Y, entre medias, cantó con La Unión y El Chojin. Ahora, saborea con alegría las mieles de la tele. «Siempre me tocan series potentes, y me encanta», asegura.

-¿Cómo es que pones voz a la banda sonora de tres de las series más exitosas de la tele?

-Todo fue gracias a Manel Santisteban, que es el compositor de estas tres canciones, pero también de la de la película Tres metros sobre el cielo, que fue la primera en la que colaboramos juntos, y fue un éxito. Yo estaba con mi entonces quinteto de jazz en el Café Central de Madrid. Él me vio, me lo propuso, hicimos una demo y les encantó. Fue un alegrón. A partir de ahí seguimos haciendo cosas juntos.

-¿Tú les pones la voz a sus canciones o intervienes en algo más?

-Las letras de Agnus Dei, que es la canción de la cabecera de Vis a vis, y de My Life is Going On, que es la de La casa de papel, son mías. La de El accidente no.

-¿Y cómo te inspiras para componer esas letras? ¿Te dejan ver los capítulos adelantados o te pasan el guion?

-Antes de la fase de estudio me dan a conocer el argumento del que tratará la serie y un boceto de cada personaje. Juntos vamos trazando un poco lo que es la historia de la canción, aunque piensa que esto empieza en una fase muy incipiente de la serie, y no siempre está grabada la temporada.

-¿Qué intrahistoria tiene cada una de ellas?

-Para la canción de La casa de papel me inspiré mucho en el personaje de Tokio [Úrsula Corberó], porque me dejaron ver el primer capítulo con esas imágenes en las que ella elige irse con el Profesor, y si te fijas en la letra, trata de eso. Para Vis a vis querían una voz muy dulce para enfatizar aún más la sensación de intriga. Además Maca, su protagonista, cuando llega a la cárcel es una niña buena a la que han engañado, ¡no era mala! Y la de El accidente, que se llama La verdad, tenía un concepto muy made in Spain, muy racial. Propuse una versión en francés pero me la tumbaron, porque querían que el público español se sintiese identificado con el tema. La letra es desgarradora, porque con todo lo que le pasa a esa mujer...

-Siempre te tocan «thrillers» y series intensas, no te proponen cabeceras de comedia...

-Es cierto, siempre me tocan series potentes, y me encanta.

-«My Life is Going On» está desatando la locura a raíz del éxito mundial que está teniendo «La casa de papel» en Netflix. ¿Lo notas?

-Yo lo noto un montón, la gente cada vez se queda más con las canciones de las series. No sé si antes sucedía tanto o si es que nos estamos americanizando, pero My Life is Going On tiene ya nueve millones de reproducciones en Spotify.

-Pero al margen de todo esto, Cecilia Krull es una cantante de jazz. Según dicen, de las mejores de su generación.

-Eso que lo digan los demás, no lo voy a decir yo. Sí, tengo una carrera detrás. El jazz me apasiona, y también otros géneros como el soul o el aren’t be. Me sale un lado muy íntimo cuando voy a festivales internacionales o con mi cuarteto. Aunque con la adolescencia, me desvié para desvincularme de lo que hacía mi padre [Richard Krull, también compositor de jazz], y entré en el hip hop.

-Vamos, que esto te viene de cuna.

-Sí, es que en realidad llevo cantando toda la vida. Con siete años a mi padre le contactaron de Disney para ver si conocía a niños que cantasen bien, y dijo que no. Pero luego pensó: ‘Anda, pero si tengo a Cecilia en casa’. Así que me preguntó si quería ir a un cásting, le dije que sí y fui. Ahí me cogieron para grabar discos infantiles, canciones de cuna, cuentacuentos... Digamos que de los 7 a los 12 años trabajé un poco como niña prodigio.

-Tu voz cambia tanto que no pareces la misma persona según en qué canción te escuchemos.

-Es que para mí la voz es un instrumento que tiene que sonar de forma diferente según lo que queramos transmitir con la canción. En eso influye también la etapa en la que derivé al doblaje. Hice voces en Harry Potter [Lee Jordan, el comentarista de los partidos de quidditch], en South Park [Ike, el hermano de Kyle] y en Barrio Sésamo [Rosita].

-Tu currículo es una continua mezcla de géneros. Creo que tus orígenes también lo son.

-Sí, así es. Mi padre es de ascendencia francesa y alemana, y la de mi madre es cubana y gallega.

-¿Gallega?

-Sí, mi abuelo era de Vilalba, de Lugo, pero emigró a Cuba como tantos que lo hicieron en aquella época y, una vez asentado allí, se enamoró de una cubana.

-Elige una serie a la que te gustaría poner banda sonora.

-Acabo de terminar Peaky Blinders en Netflix, y me encantaría trabajar para una serie así. Bueno... ¡Todo, todo me reta! Cualquier serie mola, pero de esta me enamoraron todos los personajes, sobre todo Tom Hardy, cómo no.

-¿Y de las que hiciste, con cuál te quedas?

-Buuuf, es muy difícil... A Vis a vis le tengo un cariño muy especial por ser la primera y porque, aunque mucha gente no se dio cuenta, hice un cameo en un capítulo. La de El accidente fue la primera que canté en castellano, y La casa de papel se tiene tan merecido este éxito... No puedo elegir.

 

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