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Chanel rindió este martes un sentido homenaje al gigante de la moda Karl Lagerfeld, despidiéndose de su director artístico en un espectacular pase sobre la nieve en París, en el que desfilaron celebridades como Penélope Cruz y Cara Delevingne.

El público reunido en el museo Grand Palais guardó un minuto de silencio al inicio del desfile, mientras las modelos permanecían de pie. Algunas no pudieron contener las lágrimas al recordar al káiser de la moda, fallecido el 19 de febrero a los 85 años.

Conforme a su voluntad, no se celebró ninguna gran ceremonia póstuma, por lo que este desfile fue la ocasión para su público más cercano de darle un último adiós.

Bajo el impresionante techo de vidrio del museo, se escuchó la voz en francés de Lagerfeld, con su inconfundible acento alemán, hablando en una entrevista sobre sus inicios con Chanel y los desafíos a los que hizo frente para llevar a lo más alto a la firma de alta costura.

En el dosier distribuido a la prensa destacó un dibujo de Lagerfeld, en el que se reconoce su silueta y la de la fundadora de la firma, Gabrielle Chanel, con la frase «The beat goes on» (La música continúa), el mensaje que la marca tratará de transmitir ahora sin su celebérrimo diseñador. Su mano derecha, Virginie Viard, tomó las riendas de la dirección artística.

Bellucci y Schiffer, en primera fila

En un impresionante decorado que recreaba los chalés de una estación de esquí con las montañas nevadas de fondo, las modelos presentaron la última colección de otoño-invierno imaginada por Lagerfeld, junto a Viard.

Delevingne abrió el pase y Penélope Cruz, embajadora de Chanel, desfiló muy sonriente con un vestido corto y blanco, el color predominante de la colección. También participó la joven Kaia Gerber, hija de Cindy Crawford.

En primera fila, estuvieron presentes la influyente editora de Vogue Anna Wintour, Monica Bellucci, kristen stewart, Naomi Campbell y Claudia Schiffer, una de las muchas tops que el diseñador hizo descubrir a lo largo de su carrera.

Al término del desfile, con la canción Heroes de David Bowie, el público en pie le dedicó una última ovación. Viard salió brevemente a saludar, como hizo su mentor durante 36 años, salvo para el último desfile del 22 de enero, ausente por «cansancio».

Lagerfeld presentaba a Viard como su «brazo derecho y brazo izquierdo». Ella misma explicó a la AFP en 2015 que se «complementaba» con el diseñador: «Lo entiendo, consigo sublimar sus ideas, comprendí lo que quería hacer con Chanel», dijo.

 El reto de Viard

Ocupar el lugar de Lagerfeld es no obstante un reto mayor: prolífico, carismático, el káiser de la moda se ocupaba además de las impresionantes puestas en escena de los desfiles en el Grand Palais -- como un supermercado, una playa o un cohete espacial -- así como de fotografiar las campañas.

Bajo su dirección artística, Chanel dejó de ser en los años 1980 una marca un poco anticuada para escalar a lo más alto de la moda.

Con el paso de las temporadas, Lagerfeld reinventó las colecciones, jugando con los códigos de la marca, empezando por el famoso traje chaqueta de tweed.

Gabrielle Chanel «habría odiado» su trabajo, afirmaba el creador, famoso por sus frases mordaces.

Además de Chanel, Lagerfeld estaba al frente de la firma italiana Fendi y de la que lleva su nombre.

El diseñador de origen alemán fue incinerado tres días después de su muerte en la más estricta intimidad en Nanterre, cerca de París.

«Sólo quiero desaparecer, como los animales en la selva virgen», había dicho a una cadena francesa, rechazando la idea de un entierro.

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