Tamara Falcó e Íñigo Onieva, fin de semana de fiesta en Praga

Martín Bastos

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Europa Press Reportajes

La marquesa afianza su relación y pasa cada vez más tiempo en el piso de soltero de su novio

24 ene 2023 . Actualizado a las 09:08 h.

Tamara Falcó e Íñigo Onieva están aprovechando al máximo la segunda oportunidad que decidieron dar a su amor el pasado 31 de diciembre. Tras su reciente escapada al Polo Norte, este fin de semana han vivido una romántica escapada a Praga. La excusa del viaje era asistir a una exclusiva fiesta inspirada en los «locos años 20» y la marquesa de Griñón no escatimó esfuerzos a la hora de arreglarse de manera acorde con la ocasión, con un vestido satinado en color melocotón y un favorecedor turbante blanco con detalle joya en la parte frontal. La pareja estuvo apenas 48 horas en la capital de la República Checa y disfrutó de la gastronomía local y de los puntos más turísticos de la ciudad, como la Plaza de la Ciudad Vieja, como puede apreciarse en las imágenes que el novio rehabilitado ha compartido en sus redes sociales. Menos de un mes de después de su reconciliación, la pareja va dando pasos para afianzar de nuevo la confianza. A su regreso a Madrid, a última hora de este domingo, la hija de Isabel Preysler no puso rumbo a su casa, sino que se dirigió al piso de soltero de Onieva, en el centro de la capital, donde Tamara está pasando cada vez más tiempo. De ahí salió ayer lunes a primera hora con una gran sonrisa para cumplir con sus obligaciones profesionales.

Una cruz de amatistas

Kim Kardashian compra un colgante de la princesa Diana. Kim Kardashian ha comprado en una subasta en Sotheby’s una joya de la firma Garrard que la princesa Diana usó prestada en los años ochenta. Se trata de una gran cruz adornada con diamantes y amatistas que la reina de corazones llevó en una ocasión colgada de un largo collar de perlas. Ella fue la única que la lució en público. Más de 180.000 euros fue la cantidad desembolsada por la estrella de Las Kardashian, muy aficionada a poseer y lucir piezas de personajes famosos, como demostró en la última gala Met cuando se enfundó el icónico vestido de Marilyn Monroe.