¿Y cómo liga la juventud de A Mariña sin discotecas? ¿Qué es hacer match? La Generación Z es la más proclive a experimentar con su sexualidad

lidia fernández VIVEIRO / LA VOZ

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Los jóvenes de hoy son muy tolerantes con la orientación sexual y la identidad de género
Los jóvenes de hoy son muy tolerantes con la orientación sexual y la identidad de género Sandra Alonso

Los jóvenes buscan la responsabilidad afectiva pero reniegan de etiquetas

11 jun 2023 . Actualizado a las 13:50 h.

Ligar siempre ha sido un ritual complicado para cualquier generación. Y si no que se lo pregunten a la Generación Z, que a pesar de tener todas las herramientas a su disposición, todavía se encuentran con dificultades a la hora de relacionarse con el sexo opuesto. O con el suyo, porque como expresan muchos jóvenes, «experimentar está de moda».

Lo cierto es que esta generación es una de las más abiertas en cuanto a relaciones se refiere. No tienen prejuicios y son muy tolerantes con la orientación sexual y la identidad de género de sus pares. Usan el pronombre «elle» y el femenino genérico para revertir estereotipos de género, y también como muestra de repeto hacia los demás.

Muy concienciados con la denominada responsabilidad afectiva, son partidarios de todo tipo de vínculos emocionales, pero al mismo tiempo son personas altamente independientes, por lo que suelen renegar de las etiquetas, de las que no quieren ni oír hablar. «Somos la generación con más miedo al compromiso de la Historia», es el sentir popular mayoritario. Pero como en todo hay excepciones. «Yo no creo que sea miedo al compromiso lo que sentimos. Más bien que ha cambiado la forma en la que nos comprometemos», explica Brandán, mariñano de acogida, que a sus 25 años reconoce que los tiempos han cambiado y que se han ido normalizado las diferentes formas de vivir la sexualidad.

Pero si hay un término que se ha puesto de moda en los últimos tiempos en las redes sociales es el de las red flags. Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de lo que los anglosajones llaman «bandera roja»? Pues a determinadas actitudes y/o comportamientos que los adolescentes y jóvenes de ahora no están dispuestos a tolerar en sus relaciones, y que tachan como peligro inminente y señal de advertencia. Es un mecanismo de defensa y protección ante conductas machistas que todavía siguen presentes en muchos jóvenes, aunque cada vez en menor medida.

«As miñas red flags poden parecer unha tontería, pero que me fale mal da súa nai, que non sexa respectuoso cos camareiros ou que só fale de si mesmo son algunhas das miñas sinais de alarma», confirma Elena, burelense de 25 años.

Los centennials han sido educados en el feminismo y son muy conscientes de la problemática de la violencia de género. Lo que se ha convertido en una de las mayores lacras sociales de nuestro país es motivo de gran preocupación también para ellos.

Hay que tener en cuenta que los veinteañeros han crecido, fundamentalmente, en hogares donde los roles de género no eran tan marcados como en la generación de sus padres y abuelos. Prácticamente la inmensa mayoría de las madres de este grupo social ha trabajado a lo largo de la vida de sus hijos, y ellos han tomado esta referencia como la norma, y no como la excepción.

Otro cambio social que ha marcado la vida de los primeros nativos digitales es la normalización de las relaciones sexuales. Frente al tabú experimentado por sus progenitores, la Generación Z no tiene reparos en hablar abiertamente da su sexualidad y compartir experiencias con su círculo más cercano. También son los más propensos a probar cosas nuevas. «Creo que non rexeitamos nada de primeiras. Como sabes se che gusta se non o probaches?», inquieren.

Además, la forma que tiene la gente joven de conocerse también ha cambiado, y mucho, en los últimos tiempos. Atrás quedaron las citas en los bares, el conocerse de fiesta, el presentar a dos amigos y que surja la chispa... ahora lo que triunfa son las apps de citas. Hay un sinfín de opciones para todos los gustos y orientaciones. Desde las que están pensadas para que las mujeres tomen la iniciativa, hasta las que están destinadas a un público muy concreto.

«Sinceramente, yo creo que las apps de citas están más pensadas para el entretenimiento que para ligar en si. Te facilitan el conocer gente, sobre todo si eres nuevo en un sitio. Pero al final las acabas usando más por aburrimiento que por otra cosa», opina Brandán, que confiesa haber hecho uso alguna vez de estas apps.

«Eu fixen ata match cunha árbore nunha app destas»

Daniel, que acaba de estrenar sus 26 años, opina que estas apps «contribúen a despersonificar as relacións. O tradicional cara a cara está sendo substituído polo uso de medios dixitais». Y añade: «somos unha xeración que carece de estabilidade en todos os ámbitos, o cal dificulta establecer unha relación seria».

Las anécdotas compartidas por los jóvenes usuarios de estas apps darían para escribir un libro. Como la que cuenta un joven que usó por primera vez una de estas plataformas para conocer gente e hizo match con un árbol. «A min non me funcionou para coñecer xente, pero teño unha historia divertida para contar ós meus amigos e romper o xeo», comenta con sorna.

Esta es una de las más llamativas, pero hay muchas más. Si para algo sirven estas herramientas digitales es para sorprendernos.

Pero además de las apps de citas, los jóvenes usan las redes sociales para ligar. Eso es un hecho. Instagram es el caldo de cultivo perfecto para entrar en los MD's (también conocidos como mensajes directos) de la persona que te gusta, o darle like a sus historias. Ése es el nuevo lenguaje del amor a través de las redes. El de los emoticonos, corazones y respuestas rápidas. El que no requiere atención limitada y tiene múltiples destinatarios. ¿Es realmente más fácil ligar en estos tiempos?

«Eu penso que o nivel de atención que se lle dá a unha persoa a día de hoxe vese inmensamente reducido polo tempo tan esaxerado que pasamos diante dunha pantalla, e a verdade é que me dá mágoa pensar que se está a perder un pouco ese romanticismo», confiesa Elena, que ha hecho uso en alguna ocasión de este tipo de aplicaciones. Como la inmensa mayoría de la gente de su edad.

«Las personas ahora interaccionan todo el tiempo por las redes sociales. En la generación de nuestros padres si querían hablarse no les quedaba más remedio que hacerlo. Ahora una persona joven usa las redes sociales porque es lo que domina», concluye Brandán, enfatizando que bajo su punto de vista, las cosas funcionan igual que siempre, pero con nuevos métodos. Que faciliten o no la intereacción social, ya es otra historia.