Anabel Pantoja celebra el primer cumpleaños de su hija, Alma, con una emotiva carta: «He oído llorar a mamá mucho y no he podido ayudarla»
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La colaboradora de televisión escribe el texto para su pareja, David Rodríguez, como si estuviera narrado por la pequeña
23 nov 2025 . Actualizado a las 19:25 h.Anabel Pantoja recuerda hoy el que fue el día más feliz de su vida, el del nacimiento de su única hija, Alma. La pequeña cumple un año, y su madre ha querido regalarle una carta de amor en la que también recuerda lo complicados que fueron estos últimos meses.
«Justo dentro de mí, en mi barriga, hace un año. No me puedo creer cómo pasa el tiempo», comienza Pantoja. Menciona el mar y la isla que la vio nacer, pero también su Andalucía natal: «Alma, tienes sangre sevillana y cordobesa y vas a vivir todo lo que hemos vivido papi y yo, nuestro Rocío y nuestras tradiciones. Sobre todo la semana santa en Sevilla y en Córdoba con papi, que le encanta», recita Anabel, haciendo referencia a una tradición que lleva por bandera.
En el vídeo, colgado en su perfil de Instagram, descubre que a su hija le encanta viajar, las canciones de Aitana y que es «una loca de la playa» y que le encanta chapotear: «Te quiero enseñar el océano y todo lo que tiene que ver con él para que lo protejas». «Gracias por dejarme ser tan feliz a tu lado», sentencia Anabel, que termina su felicitación con unas bonitas palabras: «Los brazos de papi siempre van a estar ahí para abrazarte, para dormirte. Ahora que estás aprendiendo a andar nos tienes el lumbago perdido, pero nos da igual. Estamos deseando verte correr».
Además de estas palabras para Alma, Anabel le dedicó una carta aparte a David Rodríguez. Formulada como si la hubiera escrito la pequeña, grabó su emoción en un vídeo que también colgó en su perfil de Instagram. En ella, Anabel, que escribe como si fuera Alma, le dice a David que nunca querrá separarse de él. También menciona las situaciones complicadas a las que le tuvieron que hacer frente este año: «He oído a mamá llorar mucho y no he podido ayudarla. Sé que tú has estado en todo lo que has podido, pero te prometo que ahora todos estos disgustos y cosas malas vamos a superarlas los tres. Ahora ya no vais a tener tiempo de llorar ni de discutir».
«Cuídanos mucho porque a partir de que me abraces soy tuya para siempre y mamá también es tuya. Vuelve siempre a casa con nosotras porque a partir de ahora somos tu familia para siempre. Te quiero, Alma», concluye.