Buckingham abre el armario de Isabel II

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

INFORMACIÓN

Una muestra recoge más de 200 piezas del vestuario de la soberana británica

14 abr 2026 . Actualizado a las 08:19 h.

Isabel II, la monarca británica más longeva, creó en sus diez décadas de vida una imagen y un estilo que hicieron de ella un icono. Una exposición inaugurada en la Galería del Rey del palacio de Buckingham recoge la muestra más exhaustiva de la moda que la fallecida soberana lució a lo largo de los años, desde que era niña hasta convertirse en adulta, desde que era princesa hasta que fue reina. La muestra que evoca a Isabel II se abre en este mes de abril en el que la monarca habría cumplido cien años y podrá visitarse hasta el 18 de octubre.

Más de doscientas piezas de vestuario conforman La reina Isabel II: Su vida con estilo, la muestra que recorre a través de la moda los momentos más importantes de su existencia, desde su nacimiento el 21 de abril de 1926 hasta su largo período como jefa de Estado, de 1952 hasta su muerte en septiembre del 2022.

NEIL HALL | EFE

Entre las prendas expuestas se encuentran algunos de sus abrigos emblemáticos, vestidos de día y de noche, así como sus legendarios minibolsos y los guantes que usaba para no protegerse al estrechar mil manos. Zapatos, pamelas, joyas y tiaras completan este resumen de un estilo muy característico de Isabel II. Su vida transcurrió en paralelo a un gran cambio en la moda del Reino Unido, que vio llegar el declive de la sastrería de la corte para dar paso al auge de la alta costura y el surgimiento de los modernos diseñadores británicos. Sus creadores, elegidos por ella misma, fueron, entre otros, elegía, Norman Hartnell y Angela Kelly, a los que daba instrucciones precisas sobre lo que quería. «Se nota que le gustaba vestir y que disfrutaba del proceso de confección», señaló a Efe la comisaria de la exposición, la historiadora del arte Caroline de Guitaut. Isabel II también usaba el color como herramienta diplomática y como una forma de destacar.

La piezas están expuestas en orden cronológico, desde la túnica de bautizo que encargó la reina Victoria en 1841 para todos los bebés de la familia real británica hasta los vestidos que Isabel llevó cuando era princesa y, más adelante, los que usó durante compromisos oficiales más señalados, empezando por el famoso ropaje bordado en pedrería que llevó en su coronación en 1953 y el traje de novia que lució en su boda con el príncipe Felipe en 1947. Menos suntuosos son las faldas de tartán que llevaba en sus vacaciones en Balmoral y los pantalones para montar a caballo.