La viuda de James Van Der Beek recuerda a su esposo tres meses después de su muerte: «Decir que estoy desconsolada es quedarse muy corto»
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La productora Kimberly Brook ha agradecido la «tremenda oleada de apoyo recibida» y reconoce que «es imposible que las palabras alcancen a capturar lo que es el duelo»
13 may 2026 . Actualizado a las 20:32 h.La viuda de James Van Der Beek, Kimberly Brook, ha compartido un emotivo tributo a su esposo en redes sociales tres meses después de su fallecimiento por cáncer de colon a los 48 años. «Decir que estoy desconsolada es quedarse muy corto», comienza diciendo la productora cinematográfica, que ya avanza que «es imposible que las palabras alcancen a capturar lo que es el duelo». Sí reconoce que ese estado de entumecimiento emocional inicial que nos protege de los dolores más agudos y de los golpes más duros de la vida ya ha pasado. Ahora, ya se ha impuesto la realidad. «Y le echo de menos», confiesa. «Todos lo echamos de menos».
Ha sido un tiempo en el que, a pesar de la soledad y el vacío por la pérdida de su esposo, no se ha sentido completamente aislada. Y en ese sentido agradece a toda «esa tremenda oleada de apoyo» que ha servido para «mantener a flote a su familia» de la forma más hermosa y en el momento más delicado. «Habéis superado absolutamente cualquier expectativa que pudiera haber esperado para apoyarnos y honrar a James. Estoy profundamente agradecida», expresa.
En este tiempo que ha pasado, asegura que hay «un tipo de magia diferente en el aire», que identifica con la presencia, de algún modo, de la conexión con el actor. «Le siento. Lo conozco de la forma más profunda», indica la viuda, que asegura que ha servido para que se intensifique su sentimiento espiritual y religioso. «Mi conexión consciente con Dios se ha intensificado. Los velos del universo se han vuelto más finos. Y confío en que este es el camino que mi familia y yo siempre estuvimos destinados a recorrer», relata.
En parte, ha compartido la publicación para mostrar su agradecimiento sincero a los seguidores de su marido, pero reconoce que «hay mucho más que compartir», aunque será en otro momento. «A su debido tiempo, lo haré», dice para zanjar ese pot en el que incluye varias fotografías que repasan algunos momentos íntimos del protagonista de Dawnson crece con su familia.
El actor reveló en noviembre de 2024 que padecía un cáncer colorrectal, y desde su diagnóstico, utilizó sus redes sociales para concienciar sobre su enfermedad. La familia del actor inició una recaudación en la plataforma GoFundMe para apoyar económicamente a la esposa e hijos del actor estadounidense, ante el alto coste del tratamiento del actor, algo que contribuyó a reabrir el debate sobre los costes de la sanidad en Estados Unidos.
Poco después de su fallecimiento se conoció que el actor y su esposa habían renovado sus votos matrimoniales en una ceremonia «simple, hermosa y conmovedora», según confesó la propia Kimberly. «Lo decidimos dos días antes. Nuestros amigos nos compraron anillos nuevos, llenaron nuestro dormitorio con flores y velas y renovamos nuestros votos desde la cama», señaló.
También se supo que antes de fallecer, el protagonista de Dawson crece consiguió comprar el rancho en el que residía junto a su esposa Kimberly y sus seis hijos en Austin, Texas, y al que se mudó desde Beverly Hills, en California, en el 2020. Para ello, contó con el respaldo de sus amigos para poder llevar a cabo esta operación inmobiliaria de 4,8 millones, según ha explicado su representante a la revista People. «Lo hizo con amigos a través de un fideicomiso para que pudieran cambiar de alquiler a hipoteca», ha detallado. Unos amigos que no lo abandonaron durante la enfermedad y que siguen al lado de su familia tras su pérdida, como Alfonso Ribeiro, el popular Carlton Banks de El príncipe de Bel-Air quien lo consideraba un «hermano».