El falso aneurisma cerebral de Penélope Cruz que condicionó su rodaje de «La bola negra»: «Pasé unos días rarísimos»
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La actriz madrileña confiesa que grabó algunas de sus escenas más comentadas en la película de Los Javis creyendo que el diagnóstico era correcto, aunque resultó ser una falsa alarma
26 may 2026 . Actualizado a las 20:34 h.Todos los que han visto La bola negra de Los Javis en Cannes coinciden en que las escenas más magnéticas del filme las capitaliza Penélope Cruz, reconvertida a través de una peluca y sus habilidades escénicas en una cupletista que protagoniza uno de los números musicales más comentados, así como la frase que más ha trascendido de la película. «El travestismo es la fantasía de la posibilidad de aquello que deseamos; y la guerra, lo contrario», deja como un mantra el personaje de la actriz madrileña de 52 años. Una escena que apunta a imperecedera por su contenido, pero también por razones externas a su papel. Porque, como desveló la propia intérprete en la rueda de prensa previa a la proyección, tras su aplaudida interpretación escondía una preocupación insuperable por su salud. Minutos antes, un médico le había comentado su sospecha de que tenía un aneurisma cerebral.
Sucedió en el momento en el que se preparaba para la filmación de una de las escenas. Mientras le colocaban la peluca, recibió la llamada del profesional médico. «Una cosa, la prueba del otro día; creo que tienes un aneurisma cerebral», le soltó al otro lado del teléfono. «Pero... Esto es una broma», le contestó la intérprete, ante lo que el doctor volvió a reafirmar su impresión: «No, tienes un aneurisma, pero no estoy seguro. Tienes que volver el viernes». Penélope reaccionó de la única forma en la que se puede reaccionar. «Me eché a llorar», confesó. Pero siguió adelante. Le pusieron la peluca correctamente, y se fue a rodar. Sin comentárselo a nadie. «Ahí decidí no decirles nada hasta el día siguiente», explicó la actriz.
Los directores, Javier Clavo y Javier Ambrossi, lo supieron al día siguiente. Se quedaron tan en shock como ella. Y, por supuesto, le propusieron retrasar todo el rodaje. «Ella no aceptó. Preferí hacerlo [...] Vamos a ver, le hice mil preguntas al médico, le expliqué en qué consistía lo que iba a rodar y todo el trabajo de cardio que significaba subir y bajar de un tanque», narró la actriz, que recibió el beneplácito del doctor. «No soy una inconsciente, él me dijo que sí que podía», confirmó.
Pero, desde ese momento hasta que, tras otra prueba, se descartaron esas primeras impresiones médicas, la actriz reconoce que pasó «unos días rarísimos». «No quiero hacerme la víctima o la heroína, pero imagino que contarlo puede ayudar a la gente que está en una situación similar», dice ahora, tras la falsa alarma que terminó en final feliz. Pero es un momento que no olvidará, y que marcará para siempre su impresión de esas escenas grabadas en días en los que solo puede ver lo que sentía ella misma tras la máscara del personaje que ha regalado al público. «Yo sé que el día de viejecita me muera será uno de los momentos que recuerde como más surrealistas de toda mi vida», asegura.
«Estar subida en ese tanque pensando que tenía un aneurisma [...] No me desmayé de milagro, y todo eso está en el número», se ha sincerado sobre un día en el que Penélope, además de inmortalizar un nuevo hito en su carrera, volvía a nacer.