El informe forense de las lesiones de la hija de Anabel Pantoja apunta al padre como posible autor de «un zarandeo violento»

LA VOZ REDACCIÓN

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Anabel Pantoja, David Rodríguez y su hija Alma.
Anabel Pantoja, David Rodríguez y su hija Alma. Leandro Wassaul

Los especialistas ya han puesto el informe en manos de la jueza instructora, que previsiblemente prorrogará otros seis meses más el caso

30 may 2026 . Actualizado a las 10:29 h.

El informe forense definitivo de las lesiones que sufrió Alma, la hija de Anabel Pantoja y David Rodríguez, en enero del 2025 afirma categóricamente que la menor fue víctima de «un zarandeo violento» sufrido a la misma hora en la que la pareja había acudido a un centro comercial canario a realizar unas compras y el padre de la pequeña se quedó a solas con el bebé, de apenas un mes y medio de vida. Por ello, apuntan a Rodríguez como el posible autor de las lesiones violentas que obligaron a la niña a estar hospitalizada, según informa el diario Canarias 7.

Los especialistas de la Unidad de Valoración Forense Integral de Violencia Contra la Infancia y la Adolescencia del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas han puesto a disposición de la jueza instructora del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana este informe cuando ha pasado ya más de un año. Y hay una razón científica, ya que, según indica el diario, las posibles secuelas neurológicas derivadas del llamado «síndrome del zarandeo» —que pueden provocar retraso cognitivo, alteraciones motoras, epilepsia o daño visual— solo se pueden medir clínicamente y atribuir a esa causa una vez que ha pasado el tiempo suficiente como para evidenciar la evolución real del cerebro.

En este sentido, los resultados son contundentes, ya que la secuencia temporal establecida por los profesionales coincide con los principales hitos del procedimiento. Según la reconstrucción presentada por los forenses, la crisis sufrida por Alma se produjo en la tarde del 9 de enero del 2025, justo en el momento en el que sus padres acudieron al centro comercial Mogán Mall y David Rodríguez se quedó a solas con la pequeña. Atendiendo al escenario propuesto por los profesionales, Alma habría empezado a llorar, algo certificado por los propios investigados en sus declaraciones al juez instructor, en las que el padre del bebé admitió que le dio unos cachetes a la niña, al detectar que le costaba respirar.

El relato de Rodríguez no coincide con la versión forense, ya que el informe definitivo certifica que se produjo un zarandeo de tal violencia que originó en el bebé un derrame cerebral.

Tras este episodio, a las 17.09, la pareja acudió primero a la Clínica Roca con el bebé, y de ahí fue derivado al Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, primero a la zona de lactantes y después a la Unidad de Medicina Intensiva Pediátrica tras una nueva crisis. Allí permaneció varios días. Los facultativos del hospital especializado, tras realizarle las pruebas pertinentes a la pequeña para determinar las causas del ingreso, emitieron el 17 de enero un parte de lesiones remitido al juzgado de guardia, al detectar indicios que requerían una investigación. Dos días después se hizo una primera valoración médico-forense, y la investigación judicial se incoó el 21 de enero mediante diligencias previas.

Un día antes, el 20 de enero del 2025, la niña pasó a planta, y siete días después recibió finalmente el alta hospitalaria. Fue ese el mismo día en el que Anabel Pantoja y David Rodríguez comparecieron ante la justicia como investigados, aunque no se adoptó ninguna medida cautelar. 

Justo cuando se cumplió un año de la incoación de diligencias previas, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) decidió prorrogar otros seis meses más la investigación por presunto delito maltrato infantil a la pareja, al entender que todavía había que esclarecer los hechos a través de unas nuevas pruebas médicas para determinar si la pequeña sufre alguna secuela.

Ahora, ante la recepción del informe forense definitivo, se espera que la magistrada prorrogue la investigación otros seis meses para que la pareja practique las diligencias adecuadas como reacción al resultado del informe. 

Por parte de la defensa del matrimonio, se incorporaron dos informes periciales independientes, que planteaban otro escenario, en el que las lesiones del bebé pudieron producirse días antes del ingreso hospitalario y ponían en duda el zarandeo violento.