La princesa Ingrid Alexandra de Noruega, en el centro de la polémica por lograr su plaza universitaria fuera de plazo
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La universidad de Oslo le concedió el traslado desde Australia para estar cerca de su madre, Mette-Marit, cuando ya había terminado el período de solicitud. Desde la institución educativa argumentan que es un procedimiento normal
10 jun 2026 . Actualizado a las 19:51 h.La Casa Real noruega sale de una polémica para meterse en otra. Ahora es la princesa Ingrid Alexandra, hija del príncipe heredero Haakon y de la princesa Mette-Marit, la que está bajo la lupa tras conseguir el traslado desde la universidad de Sídney, donde estudiaba hasta ahora, a la de Oslo para estar más cerca de su madre, actualmente ingresada a la espera de un trasplante de pulmón. El problema es que la joven de 22 años logró la plaza universitaria de cara al próximo otoño a pesar de haberla solicitado fuera de plazo.
El período para pedir el intercambio terminó el 1 de mayo, y no fue hasta el día 5 cuando la princesa anunció sus planes de trasladarse desde Sídney a Oslo para poder acompañar a su madre en su enfermedad, que se ha agravado. Pero aún tardó algo más en pedirlo oficialmente, concretamente una semana después de que finalizase el plazo, día 8, según ha desvelado Uniforum, el periódico digital de la Universidad de Oslo.
La polémica está servida, y en la sociedad noruega se ha abierto un debate sobre los posibles privilegios de la princesa frente al resto de estudiantes. Pero desde la universidad minimizan el posible trato de favor, y argumentan que es una práctica habitual. Según Audun Digerud, director de estudios, la institución educativa suele ser flexible y acepta solicitudes más allá de la fecha límite, normalmente hasta mediados del mes de mayo, para aquellos estudiantes que, por diversas razones, no puedan entregar a tiempo la solicitud.
El responsable de la gestión administrativa del centro educativo ha explicado, a través de un correo electrónico en el que respondía a las inquietudes del periódico estudiantil sobre esta cuestión, que algunos alumnos «tienen plazos diferentes o pueden ocurrir errores que provoquen que las solicitudes lleguen después del 1 de mayo» y confirma que llevan tiempo «aplicando esta práctica».
Según explicó la propia universidad de Oslo en un comunicado oficial publicado el pasado viernes, 5 de junio, la princesa ha sido admitida en la Facultad de Ciencias Sociales a partir del próximo otoño, gracias a un convenio de intercambio entre las universidades de Oslo y de Sídney. «Nos complace dar la bienvenida a su alteza real la princesa Ingrid Alexandra, donde encontrará un excelente lugar para estudiar y un entorno académico sólido», se congratuló la institución.
Esta nueva controversia se suma a la polémica ya existente con Marius Borg, también hijo de Mette-Marit de una relación anterior, que solicitó su puesta en libertad para estar con su madre en estos momentos difíciles. El joven, acusado por 40 delitos cuya sentencia se conocerá el próximo lunes, suplicó poder salir con ese pretexto, aunque finalmente se rechazó su petición, al entender que la enfermedad de su madre no reduce el riesgo de que restablezca el contacto con algunas de las víctimas o reincida en la comisión de nuevos delitos.
A todo esto se suman las sospechas sobre la relación de Mette-Marit con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein, tras salir a la luz unos correos entre ambos fechados en una época en la que la princesa había asegurado que ya no tenían relación alguna.