Un vestido de 13 kilos y un velo de dos metros: Así fue la boda de la hija de Paco Jémez en Oleiros
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Nadia Jémez contrajo matrimonio en la iglesia de Santa Eulalia de Liáns con su novio Miguel Otero
12 jul 2026 . Actualizado a las 13:55 h.Un vestido de 13 kilos, un velo de dos metros y siempre acompañada de su padre en su llegada al altar, el entrenador Paco Jémez. Así han sido algunos de los detalles de la boda de Nadia Jémez en Oleiros celebrada ayer sábado. La joven de 27 años se trasladó de nuevo definitivamente a A Coruña para vivir allí, una ciudad que conocía bien y en la residió un tiempo coincidiendo con los años que su padre militó en el Deportivo de A Coruña
Aunque probó suerte en televisión en el programa Pesadilla en el paraíso, de la mano de Carlos Sobera y Lara Álvarez, Nadia Jémez ahora está centrada en su trabajo como influencer, aunque cuenta con un doble grado en derecho y ciencias criminológicas y de la seguridad.
En las últimas horas la revista ¡Hola! avanzaba unas imágenes de la novia y su padre, poco antes de la boda. Además daba detalles de su estilismo, que ya había ido compartiendo en las redes sociales con sus seguidores desde hacía un tiempo. La ceremonia tuvo lugar la mañana del sábado en la iglesia de Santa Eulalia de Liáns, en Oleiros, la misma en la que hizo la confirmación Christian Gálvez unas semanas antes de presentar el acto del papa León XIV en Madrid.
«Es mi vestido; tenía mi nombre. Es exactamente lo que quería», confiesa Nadia Jémez sobre su vestido. «Unas chicas de Sedka, en Madrid, me contactaron para que fuera a probarme vestidos sin ningún tipo de compromiso. El primer día encontré un vestido de Milla Nova que es espectacular. Es todo de chantillí; como decía mi madre: 'Un poco Virgen del Pilar'. Me enamoré del vestido desde el primer día que fui», relata a la revista mencionando a su madre, la modelo Vaneska Rocha.
El vestido de novia pesa 13 kilos y eso fue lo que le impulsó a coger un segundo vestido más ligero para la fiesta posterior a la ceremonia religiosa, a la que estaba previsto que asistieran unos 170 invitados. «Lo cogí hace un mes, lo cual fue terrible, porque yo no tenía pensado cambiarme. Como te digo, me encanta mi primer vestido, pero pesa muchísimo y, por comodidad, hace un mes decidí que necesitaba un segundo vestido. Busqué algo más cómodo, sin cola y de estilo sirena», relataba.
«El velo es de dos metros, también de chantillí. Yo soy de las que dicen que, si te casas una vez en la vida, tienes que llevar el vestido que a ti te guste. El mío, aunque sea exageradísimo, era el que quería. Ese vestido, ese velo… todo muy espectacular. Me voy a casar solo una vez, así que…», decía la novia emocionada, que combinó el estilismo con zapatos de Jimmy Choo y el pelo recogido. Sobre los zapatos desveló uno de los problemas con los que se suelen encontrar las novias: «Me costó mucho encontrar zapatos de novia, es un tema que no se habla. Los zapatos blancos tienen que dar con el blanco del vestido y no es tan fácil como parece. Alguien me podría haber avisado antes que los zapatos son muy importantes y que se deben mirar con tiempo».
Su ya marido es Miguel Otero, que le pidió matrimonio en el restaurante Árbore da Veira y para el que la joven solo tiene palabras de amor. «He conocido a mucha gente en a lo largo de mi vida, pero siempre había sentido que nadie me había conocido a mí, hasta que apareció él. Yo sí que quiero ser esposa y formar una familia, hoy en día parece que es revolucionario, pero os puedo asegurar que la felicidad trata de eso, amo escuchar sus sueños y lucho contra sus miedos, me olvido de mí porque hemos construido un nosotros y a lo único que tengo terror a día de hoy es que se vaya de mi lado», aseguraba en una publicación en Instagram hace un mes.
«El amor no es difícil, el amor no duele, el amor es paz, seguridad y familia, y esto me lo ha enseñado él, de la forma más sensible y callada que pueda existir. Gracias por hacerme sentir la persona más importante del mundo y por no soltarme aún sabiendo que te podías caer conmigo, no sé a dónde vamos ni lo que nos espera dentro del matrimonio, y no me importa, a tu lado siempre voy a estar donde quiero estar. Gracias cariño por estos tres años de noviazgo, pero estoy más que lista para ser tu mujer, te amo», terminaba.