Internet abre nuevos horizontes para parejas que quieren ir más allá

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Las relaciones extramatrimoniales ganan fuerza gracias al potencial de la red para poner en contacto a quienes buscan este tipo de encuentros.

02 nov 2017 . Actualizado a las 16:54 h.

El sexo siempre estuvo de moda, pero el consumo de internet y todo lo que ofrece ha hecho que cada vez sea más fácil acceder a diferentes páginas de contactos o redes como punto de encuentro para quienes buscan algo más fuera de la pareja.

No se trata solo de infidelidad, sino que a veces son los dos miembros de la pareja los que demandan en conjunto nuevas experiencias que haga dirigir su relación hacia otros derroteros antes inexplorados. Una de las que está ganando fuerza últimamente es la tendencia swinger, también conocida como el clásico intercambio de parejas. Esposas y maridos liberales tienen que ponerse de acuerdo para introducirse en esta práctica, que es cosas de dos y que no es válida -o, mejor dicho, no suele funcionar- en parejas que llevan poco tiempo de relación o que no están asentadas.

Uno de los aspectos que hace dudar a las parejas que quieren probar este nuevo concepto de encuentros es el hecho de tener que acudir presencialmente a los locales para disfrutar del intercambio de pareja. Enseguida aparecen miedos del tipo “encontrarse a alguien conocido” o “la timidez y el shock de la primera vez”, de ahí que cada vez más se utilicen plataformas online o aplicaciones móviles para establecer contactos de tipo sexual.

Eso sí, cuando llegue el momento del encuentro carnal, hay ciertas normas a tener en cuenta. Practicar sexo seguro, respetar las fantasías sin juzgarlas o no obligar a la pareja a hacer algo que no quiera son algunas de ellas, ya que el respeto entre los miembros de una misma pareja nunca ha de perderse pues el intercambio de pareja se experimenta, entre otras cosas, para afianzar la relación que uno tiene con su compañero o compañera habitual. Para probar, hay que estar libre de presiones e ir con seguridad.

Cuando empezó a arrancar esta tendencia de intercambio de parejas en Europa, primaba el código fetichista con códigos y normas establecidas. Ahora, hay protocolos que ya han desaparecido tanto para el primer encuentro -código de vestimenta, por ejemplo- como para las clases que se juntan -ahora se producen encuentros que no tienen en cuenta las clases sociales o las categorías profesionales-, pues todos pueden disfrutar con todos sin ningún tipo de filtro previo.

Aunque sea lo más común, las páginas web de esta categoría no se limitan a poner en contacto a unas parejas con otras sino también a crear un espacio de intercambio de comentarios, experiencias, historias personales o material gráfico. Por supuesto, el material gráfico se revisa y comprueba antes de publicarse, puesto que es cada vez más frecuente que aparezca el fantasma de la venganza de un ex para intentar hacer daño a la que fuera su pareja.

También gana fuerza en los portales de esta categoría el mundo de los relatos eróticos. Plasmar por escrito fantasías sexuales, historias reales que nunca nadie antes se había atrevido a contar o testimonios con toque morboso son algunos de los contenidos que se publican y que consumen asiduamente los usuarios digitales para encender la mecha de la inspiración o para buscar identificarse con otras parejas.

En definitiva, el mundo swinger se aleja cada vez más de los tabúes. Prueba de ello son las nuevas propuestas que se encuentran en el mercado para disfrutar de estas experiencias. Un ejemplo claro se ve en el crucero Azamara Quest que hizo escala en Barcelona el pasado agosto con 340 parejas de swingers a bordo y que ya lleva desde 2012 apostando por el sector vacacional relacionado con el intercambio sexual.