Coventia, la Startup de seguros de vida que quiere que pagues un 30% menos por el seguro de tu banco
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A cambio del pago de una prima, un seguro de vida cubre la eventualidad de una enfermedad grave o la muerte de una persona. De esta forma, cuando ocurre un fallecimiento o una incapacidad sobrevenida, esta modalidad de seguro contribuye a proteger al asegurado o a sus familiares. Se trata de que al impacto emocional sufrido por la muerte de un ser querido o por una enfermedad incapacitante, no se añada además un impacto económico, que en el caso de las personas dependientes puede ser muy grave.
De esta forma, cuando se produce el fallecimiento o la incapacidad, las personas aseguradas reciben una indemnización. Generalmente, los seguros de vida suelen tener como beneficiarios (asegurados) a los hijos o al cónyuge, aunque esto queda a decisión del tomador del seguro que paga la prima.
La función social de los seguros
Gracias a los seguros, podemos eliminar las consecuencias económicas de un evento dañoso, colectivizando la pérdida. Pensemos, por ejemplo, en una fuga de agua que produce daños en la vivienda de un vecino. Si no tuviéramos seguro obligatorio en el hogar, el vecino nos exigiría abonar la reparación de los desperfectos que le hemos causado.
Todos estos inconvenientes se evitan gracias a los seguros, un mecanismo que hoy nos parece sencillo, pero que en realidad demuestra la voluntad colaborativa del ser humano. En lugar de abonar íntegramente el coste de una reparación, lo que probablemente nos dejaría en una situación financiera muy mala, el seguro se hace cargo de las indemnizaciones.
Los seguros sirven, por tanto, para proteger a las personas y a su patrimonio y para minimizar el impacto de eventos que desearíamos que no ocurrieran. Por ejemplo, el seguro de vida nos garantiza que, si sucede lo que nunca querríamos que sucediera, la muerte de un ser querido o la invalidez de uno mismo, la familia o el afectado puedan afrontar económicamente esas circunstancias complicadas.
Seguros más justos
Pese a esta labor social, indispensable en algunos casos, los seguros no gozan del reconocimiento unánime de la sociedad. Las organizaciones de consumidores tienen como uno de los sectores más criticados al de las aseguradoras. No contribuye a su buena imagen el hecho de que muchas de ellas pongan trabas al cobro de la indemnización cuando ocurre el evento asegurado. En esas circunstancias, en las que se pasa un mal momento, causa una pésima impresión que la empresa que debe ayudar a superar el trance ponga pegas. Más aún cuando durante años ha cargado en la cuenta el abono de las primas cuantiosas correspondientes a la póliza.
Afortunadamente, hoy podemos cambiar fácilmente de seguro y optar por otras entidades más baratas y que nos aseguran el cobro de la cantidad asegurada. Hay entidades que ofrecen seguros de vida a un precio un 30% más barato que tu banco. ¿Cómo? Apostando por lo digital y reduciendo costes que los bancos y las aseguradoras clásicas mantienen.
Coventia, ofrece un precio mejor que el actual para las 16 millones de pólizas que había en España a finales de 2020, ya que si la póliza viene de banca le descontará un 30% y si viene de Aseguradora un 15%, a la mejora en el precio habría que añadirle otros aspectos, como es la protección ante los siniestros causados por las pandemias (como la Covid-19) y todo ello, sin necesidad de realizar un tedioso cuestionario de salud.
Además de las novedades anteriores, las nuevas aseguradoras digitales simplifican los trámites y el proceso de contratación, algo que el consumidor suele agradecer. Coventia ofrece la contratación online o por teléfono, y solo necesita el recibo del seguro anterior para ofrecer un seguro de vida.
Coventia, es una agencia de suscripción con sede en España y respaldada por una de las aseguradoras líderes en la península ibérica y, inscrita y supervisada por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.