¿Es saludable el CBD? Lo que dice la OMS
El compuesto que no muestra efectos indicativos de potencial de abuso o dependencia, ni ha reportado problemas de salud pública significativos relacionados con su consumo
El cannabidiol conocido comúnmente como CBD, es uno de los principales compuestos químicos que se encuentran en la planta del cannabis. El CBD no produce efectos psicotrópicos ni alteraciones mentales o euforia a diferencia del tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo del cannabis, siendo esta la mejor marihuana sin THC de Iberohemp.
El CBD se extrae del cáñamo industrial, una variedad del cannabis que contiene niveles muy bajos de THC (menos del 0.3% en la mayoría de las legislaciones). Posteriormente este extracto se purifica para usarlo en productos como aceites, cápsulas, cremas e incluso bebidas o productos comestibles como los que ofrece la tienda online de Iberohemp.
El cannabidiol actúa sobre el sistema endocannabinoide presente en todos los seres humanos que regula funciones como el sueño, el dolor, el apetito, el estado de ánimo y la respuesta inmune. En los últimos años el CBD ha ganado gran popularidad por sus diferentes usos terapéuticos y cada vez es más común ver establecimientos físicos y online especializados en las propiedades del cannabidiol. Pero, ¿qué dice realmente la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el CBD? ¿Es saludable su consumo?
La OMS publicó en 2018 un informe elaborado por el Comité de Expertos en Farmacodependencia. En este informe concluye que en estado puro, el cannabidiol no parece tener potencial de abuso ni causar daños o generar dependencia. A diferencia del tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo del cannabis, el CBD no produce efectos intoxicantes.
Según la OMS, en humanos, el CBD no muestra efectos indicativos de potencial de abuso o dependencia, lo que lo diferencia de otras sustancias controladas. Además, no se han reportado problemas de salud pública significativos relacionados con el consumo de CBD puro.
Sustancia “no catalogada”
Por lo tanto, dado que el CBD no es actualmente una sustancia catalogada por sí misma (solo como componente de extractos de cannabis), la información actual no justifica un cambio en esta clasificación. No clasificar una sustancia significa que no está sujeta a estrictos controles internacionales, incluyendo su producción y suministro. Su estatus legal en los países es algo que deben decidir los legisladores nacionales. Algunos países han flexibilizado la normativa sobre el cannabidiol para considerar los productos que contienen CBD como productos médicos. Entre ellos se encuentran Australia, Canadá, Suiza, el Reino Unido y los Estados Unidos de América.
La OMS también reconoce que existen evidencias preliminares sobre beneficios terapéuticos del CBD en diversas condiciones de salud pero en general, no recomienda el cannabidiol para uso médico. La evidencia inicial de estudios en animales y humanos (un estudio controlado publicado en el New England Journal of Medicine y otros casos individuales reportados) muestra su uso terapéutico en algunas enfermedades como la epilepsia. En otras como el Alzheimer, el Parkinson, la ansiedad, la depresión, el dolor crónico, el cáncer y enfermedades inflamatorias aclara que aún falta más evidencia clínica sólida para confirmar beneficios.
También advierte que el CBD no está completamente exento de riesgos y resalta la necesidad de regulación y control de calidad.
En conclusión podemos asegurar que la OMS considera el CBD como una sustancia segura y con potencial terapéutico aunque no sirva para tratar enfermedades. Esto siempre y cuando se utilice de manera responsable y con la supervisión adecuada. Los estudios actuales demuestran que no es adictivo ni representa un riesgo para la salud pública e incluso que podría ser de utilidad en ciertos tratamientos médicos. Antes de consumir CBD o incorporarlo a tus rutinas es aconsejable informarse de manera profesional.