El niño de la Eurocopa

Javier Becerra
Javier Becerra RETROALIMENTACIÓN

OPINIÓN

13 jul 2016 . Actualizado a las 07:43 h.

La verdad es que lo que rodea al fútbol, a veces, desespera. Nos esforzamos por construir una sociedad con valores pero, luego, nos parece normal como todo ello salta por los aires en un campo de fútbol. El racismo, el machismo, la homofobia y el odio en general supura en muchos de los cánticos que se pueden escuchar en cada jornada. «Va en el sueldo», dicen algunos jugadores, asumiendo lo inasumible. Luego, llega la Eurocopa y observamos atónitos a grupos de hinchas violentos sembrando el pánico con la excusa de un supuesto amor a los colores. Y al día siguiente va y se crea una campaña en las redes sociales para apoyar a un millonario defraudador de impuestos.

Se trata casi de un mundo paralelo del que dan ganas de escaparse para no volver nunca. Pero, a veces, ocurren cosas que te reconcilian. No lo digo por la emocionante final Francia-Portugal con victoria del débil sobre el favorito, que también. Sino por ese vídeo que nos conmovió a todos. Un niño con la camiseta de Portugal ve llorando a un adulto con la de Francia y se acerca a él para consolarlo. El francés, emocionado, termina fundiéndose en un abrazo. ¡Buff! Justo ahí, con la sonrisa tonta dibujada en el rostro, te olvidas de todo lo antedicho. Vuelves a creer en la magia de este deporte. Esa imagen ha sido lo mejor del campeonato. Gracias vecino.