Los indoctrinables

OPINIÓN

09 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

No son «Lobos Solitarios» son excluidos, hijos de la segunda generación de inmigrantes que pueblan los barrios marginales. De ellos se ha escrito e investigado hasta la saciedad a través de numerosos estudios sociológicos, advirtiendo que de no abordar su situación serían y son una auténtica bomba de relojería, que a la postre estallaría en todo el occidente presuntamente desarrollado.

Habitan los banlieu más inseguros, Molenbeek puede ser un buen ejemplo, pero la periferia de las grandes capitales europeas está repleta de territorios degradados como este. En países donde el desempleo apenas alcanza cotas del 7% o inferiores, el desempleo, la exclusión social y la pobreza alcanzan en estos ghettos cuantificaciones astronómicas cercana al 50% o más.

Viven en las cloacas de las grandes urbes del centro de Europa, allí donde se arracima la miseria en condiciones infrahumanas, con tasas brutales de fracaso escolar, ocupando infraviviendas, con una empleabilidad más que precaria, donde se dan las tasas de criminalidad y delincuencia más altas y donde el tráfico y el consumo son el pan nuestro de cada día. Tráfico y consumo que son, no lo olvidemos, negocio y adormidera de intereses de mafias perfectamente incardinadas en el sistema.