Trolls y derecha alternativa


Días antes de las elecciones que conmocionaron al mundo cayó en mis manos un artículo de la prestigiosa revista New Yorker. Su título, Trolls for Trump, hablaba por sí solo. El texto retrataba a varias figuras prominentes de la llamada derecha alternativa estadounidense (en inglés alt-right) con formidables habilidades para trollear en Internet, difundir bulos y evitar cualquier debate sereno. También hablaba del portal www.breitbart.com, el Pravda nacionalista, machista y xenófobo que ha jaleado con todo tipo de excesos y cero objetividad la campaña electoral del magnate (su exdirector será una figura clave en el nuevo Gobierno). Y ya avisaba de que la mayor red social del mundo era una autopista para las noticias falsas. 

Tanto Facebook como Google, señaladas (tal vez de forma engañosa) como culpables del ascenso al poder del atrabiliario hombre del pelo naranja, han entonado esta semana su particular «lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir» y han prometido tomar medidas. Veremos.

Parece muy difícil poner coto a la circulación de las teorías de la conspiración y los escándalos inventados. Y aún más complicado puede ser para el sistema recuperar la confianza de los ciudadanos que, cabreados y desencantados, votaron por Trump y apoyarán a Le Pen. ¿Alguien les escucha?

Trolls y derecha alternativa