La reforma constitucional italiana que será rechazada

OPINIÓN

02 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El 4 de diciembre en Italia, tendrá lugar el referéndum sobre la reforma constitucional, que el parlamento aprobó llevar a cabo en abril de este mismo año. Todo hace indicar que la propuesta, a la que el Primer Ministro Matteo Renzi vinculó en un principio su futuro político, será rechazada, no solamente porque exista una oposición a su contenido, sino también como voto de castigo al gobierno que dirige el exalcalde de Florencia.

La reforma constitucional que los italianos tendrán oportunidad de votar, pretende hacer efectiva la modificación de 46 de los 138 artículos de la Constitución italiana, donde destaca por encima del resto, el cambio sustancial que conllevaría en el funcionamiento y en la composición del parlamento italiano. Es precisamente en esta materia, donde sus partidarios hacen hincapié en la simplificación que supondría el proceso de toma de decisiones.

En la actualidad, el parlamento italiano tiene una composición bicameral, que cuenta con la Cámara de los Diputados y el Senado de la República. Ambas cámaras tienen los mismos poderes y atribuciones, lo que implica que todas las leyes deben ser aprobadas por ambas en su literalidad, lo que en ocasiones conlleva que tengan lugar varias lecturas del mismo texto. También la formación de gobierno necesita que ambas cámaras lo aprueben, y de la misma forma, cada una de ellas puede provocar la caída del ejecutivo si retira su confianza.