Continuación del debate sobre la reducción de la jornada laboral

OPINIÓN

17 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Preocupado por la solución del desempleo, como supongo que la mayoría de los ciudadanos, escribí algunos artículos al respecto. En ellos manifesté mi convencimiento de que solo con la reducción significativa de la jornada laboral y sin perder poder adquisitivo, se puede atajar la lacra del desempleo y con ello las miserias que conlleva.

Ello me permitió hablar con algunas de las personas que los leyeron y así conocer sus opiniones. De las percibidas, todas muy valiosas, destaco  la referida a las dificultades para llevarla a cabo. Su visión de la situación actual de la clase trabajadora les inclina a que, aunque sea imprescindible  para atajar el paro, ven muy difícil la lucha para cambiarla, generándoles una especie de parálisis, como si no se supiese que hacer o por dónde empezar.

Y efectivamente, es muy difícil y complicado, pero nunca fue fácil, ni sencillo. La debilidad en que se encuentran los trabajadores y las clases populares es verdaderamente grave. Hay varias cuestiones que nos traen hasta aquí: