Mucha policía, mucha diversión


Estas navidades han sido, sin duda, las más seguras de las últimas décadas. El atentado en un mercado navideño de Berlín, el pasado 19 de Diciembre, ha hecho saltar todas las alarmas de los servicios antiterroristas europeos, que han reforzado de forma notoria las medidas de seguridad ante las celebraciones de estas fechas. Incluso en una ciudad como Xixón, se ha notado la presencia extraordinaria de policía en las calles. Durante la cabalgata de Sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no sólo cortaron las calles por donde discurría el desfile, como otros años, sino que sustituyeron las clásicas vallas de plástico por unas barreras destinadas a impedir un atentado por atropello, como ocurrió en Berlín o en Niza.

Ante tal despliegue policial, como de costumbre, hubo opiniones para todos los gustos. Muchos sostenían que el dispositivo era una exageración, teniendo en cuenta que no existía amenaza específica alguna contra España. Y es cierto que Xixón parece aún menos objetivo potencial del yihadismo, si bien tampoco nadie esperaba que en el barrio de La Calzada viviera un activo miembro del Estado Islámico que fue detenido hace apenas unos meses.

Quienes me conocen saben que no tengo precisamente querencia por la policía. Más bien tiendo a sospechar de la actuación de una institución donde abunda el corporativismo y la impunidad. Pero con eso y con todo, no nos queda más remedio que fiarnos de aquellos que conocen bien la amenaza que supone el terrorismo yihadista. Son ellos quienes disponen de todos los datos necesarios para desplegar un dispositivo acorde a la magnitud de la amenaza.

Si por algo ha destacado España en el contexto de la Unión Europea, ha sido por su eficacia en la lucha antiterrorista. Tras los atentados del 11 de Marzo de 2004, muchos de los efectivos destinados a la lucha contra ETA se reciclaron para abordar la amenaza yihadista. Y la experiencia en esas lides demostró ser verdaderamente útil, si atendemos al número de yihadistas detenidos y de células preparadas para atentar que han sido desmanteladas.

El despliegue policial de estas navidades no ha tenido precedentes. Pero, al menos en esta ocasión, la seguridad no ha estado reñida con las libertades. Más bien todo lo contrario. Los españoles hemos podido disfrutar de estas fiestas sin sobresaltos gracias a la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Por una vez, y sin que sirva de precedente, tenemos que agradecer la tarea de esos miles de funcionarios que velan por nuestra tranquilidad. Gracias a que hubo mucha policía, tuvimos mucha diversión.

Comentarios

Mucha policía, mucha diversión