Mucha policía, mucha diversión

OPINIÓN

07 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Estas navidades han sido, sin duda, las más seguras de las últimas décadas. El atentado en un mercado navideño de Berlín, el pasado 19 de Diciembre, ha hecho saltar todas las alarmas de los servicios antiterroristas europeos, que han reforzado de forma notoria las medidas de seguridad ante las celebraciones de estas fechas. Incluso en una ciudad como Xixón, se ha notado la presencia extraordinaria de policía en las calles. Durante la cabalgata de Sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no sólo cortaron las calles por donde discurría el desfile, como otros años, sino que sustituyeron las clásicas vallas de plástico por unas barreras destinadas a impedir un atentado por atropello, como ocurrió en Berlín o en Niza.

Ante tal despliegue policial, como de costumbre, hubo opiniones para todos los gustos. Muchos sostenían que el dispositivo era una exageración, teniendo en cuenta que no existía amenaza específica alguna contra España. Y es cierto que Xixón parece aún menos objetivo potencial del yihadismo, si bien tampoco nadie esperaba que en el barrio de La Calzada viviera un activo miembro del Estado Islámico que fue detenido hace apenas unos meses.

Quienes me conocen saben que no tengo precisamente querencia por la policía. Más bien tiendo a sospechar de la actuación de una institución donde abunda el corporativismo y la impunidad. Pero con eso y con todo, no nos queda más remedio que fiarnos de aquellos que conocen bien la amenaza que supone el terrorismo yihadista. Son ellos quienes disponen de todos los datos necesarios para desplegar un dispositivo acorde a la magnitud de la amenaza.