50 días sufriendo a Trump

OPINIÓN

13 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, tras las elecciones presidenciales estadounidenses, bajo el lema de hacer «América grande de nuevo», con el que apela emocionalmente a un país que ya no existe y que promete recuperar, ha supuesto que el país norteamericano haya acabado polarizándose por completo. Tras este triunfo de Trump hay varios millones de votantes frustrados con el sistema, que se sienten perdedores en la globalización y ven como culpables de sus males a otros, ya sean estos grupos sociales de su propio país o terceros Estados.

Durante los próximos dos años, Trump contará con mayoría republicana tanto en la Cámara de Representantes como el Senado. Aunque gran parte de Senadores y Congresistas puedan ser inicialmente contrarios a Trump, si ven que apoyando sus medidas les será más fácil la reelección, lo harán. Por otra parte, también se debe tener presente, que el poder del Presidente de los Estados Unidos está limitado por el sistema de contrapesos, los denominados checks and balances, que harán de control a las políticas que pretenda llevar a cabo el Presidente. Por lo tanto, Trump no goza de poder ilimitado como ya se ha visto.

Igualmente, el papel de Estados Unidos en el mundo, ha sufrido ya modificaciones sustanciales. Si durante la presidencia de Obama, había tenido lugar el acercamiento diplomático con países tradicionalmente con los que se mantenía un enfrentamiento continuo, como Cuba o Irán, la presidencia de Trump ya evidencia una alteración del orden geopolítico. Respecto a China, el tono agresivo mostrado durante la campaña persiste, mientras en las declaraciones se muestra un elogio continuado a la Rusia de Putin.