A los futbolista del Sporting, de parte del Guijuelo CD

OPINIÓN

02 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

No me dirijo a quienes tan nefastamente han dirigido, dirigen y gestionan ese histórico club, tan querido por su afición, ni a los medios de comunicación que semana tras semana han venido insistiendo en la posibilidad de una victoria que levantase el ánimo de la plantilla, imponiendo con sus titulares una presión añadida al equipo, similar a la de no acertar con la portería del adversario.

Me dirijo a la competitividad de sus futbolistas, jóvenes profesionales cuyo desempeño consiste en el placer y la responsabilidad de disputar el balón al tope de sus posibilidades y aptitudes. Me consta que ya apenas existe esperanza para evitar el descenso de categoría a estas alturas de la competición. Para ello habría que salir vencedor de todos los partidos que quedan por disputar, contando además con la pérdida de seis puntos por parte del Leganés. La victoria no es imposible en el caso rojiblanco si se sale al césped con una actitud muy distinta a la de anteriores jornadas. Es más, la victoria sería un triunfo incluso si se pierde la categoría: el triunfo de la profesionalidad.

Para eso es preciso ser consciente de que el afán de lucha define no solo lo que cada cual es en el terreno de juego, sino lo que quiera ser en el futuro de su vida deportiva. A veces estas lecciones debemos aprenderlas de quienes están por debajo de nosotros en cualificación. A tal fin les paso a los futbolistas del Sporting el ejemplo de un equipo mucho más modesto, el Guijuelo CD de Salamanca, que milita en segunda división B, y hace unas pocas jornadas estaba abocado al descenso de categoría.