Pensamiento débil de la izquierda versus neoliberalismo socialdemócrata: Macron como ejemplo

OPINIÓN

24 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

En la construcción del pensamiento individual, pocas veces reflexionamos sobre las concepciones inducidas desde el exterior que influyen en las bases de construcción de nuestras ideas. Y esto, que siempre formó parte del debate sobre el saber histórico, recobra especial importancia ahora en los momentos más álgidos del desarrollo de la producción de la información mediante la telemática, por la cantidad y el servicio que presta dentro de la lucha de clases a la construcción de una subjetividad de masas, de apoyo al sistema político hegemónico neoliberal. Son instrumentos empresariales mediáticos de nulo carácter ético, democrático o profesional, al servicio del imperialismo decadente global.

Muchas personas son conscientes de que la crisis que provocó la implosión de la burbuja inmobiliaria del 2008 en Estados Unidos. La absorbieron los eslabones económicos y sociales más frágiles del extrarradio global, a través de los tratados de libre comercio y circulación monetaria, impuestos por el neoliberalismo conservador y socialdemócrata (como el euro por la Europa de los mercaderes). Pero mediáticamente tejieron la duda social para recuperar el capital perdido, con el infundio del mito inculcado a las masas de que estas políticas de austeridad y recortes son para salvar el estado de bienestar, base del pacto social del proyecto europeo histórico. Ocultando mediáticamente, la cúpula neoliberal, el proceso que está perpetrando, de acumulación de capital por explotación y desposesión de las clases trabajadoras, para enfrentar la crisis global del sistema capitalista de producción y para la confrontación militar con las potencias emergentes. Las guerras que vemos y conocemos.

Pero las políticas austericidas para superar la crisis global han tenido consecuencias para el proyecto ideológico y político bipartidista de la oligarquía neoliberal, dirigida desde el FMI y la OTAN, basada sobre una supuesta competencia entre la línea conservadora y socialdemócrata, base del bipartidismo histórico y de hegemonía en la derecha y la izquierda social. Es la política que salta por los aires públicamente con la formación de un gobierno de izquierdas en Grecia en el 2015 por Syriza. Previamente, se asoma con el triunfo de Podemos en España en las europeas del 2014 y, paralelo a esto, el auge del populismo de derechas del FN de Lepén en Francia o el Grillo en Italia, entre otras expresiones populistas en el resto de Europa (siendo el fenómeno global al ser la crisis del sistema capitalista de producción global). Esto quiere decir, como se está demostrando en todos los países que se convocan elecciones, que la estrategia del bipartidismo neoliberal bajo la apariencia conservadora y socialdemócrata salta por los aires. Lo vemos en países como EE.UU., Gran Bretaña, España, Italia o actualmente Francia.