Hachazo a los pensionistas

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

ANGEL MANSO

Tras la esquilmación de los asalariados, llega, imparable, la de los pensionistas. Al parecer, el sistema solo puede funcionar creando trabajos precarios y depauperando a los mayores. El Gobierno se inventó eso de aumentar las pensiones el 0,25 %, una argucia, hay que reconocer que retorcida pero eficaz, para poder decir que las pensiones subían. En realidad, esa miseria quedaba de sobra compensada por el pago de los medicamentos y otros incrementos impositivos. Es decir, que en realidad, bajaban. Ahora que la inflación ha repuntado el truco ha quedado al descubierto. El FMI, esa institución que han presidido Strauss-Kahn o Rodrigo Rato y que ahora comanda Christine Lagarde, los tres con serios problemas con la Justicia, nos advierte de que no deben franquear esa barrera del 0,25 % para que sean sostenibles y aboga por alargar la vida laboral y contratar planes privados. Si todo sigue igual, como pretende el FMI, la pensión media subiría menos de tres euros al año hasta el 2022, una pérdida de poder adquisitivo del 7 % en cinco años. Paralelamente, la hucha de las pensiones sigue vaciándose a un ritmo alarmante. Los que dicen saber de esto, muchos de los cuales trabajan casualmente en entidades que venden planes privados y cuyos directivos están blindados con millonarias compensaciones cuando se retiran, arguyen que el aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento imponen recortes drásticos. Nos meten el miedo en el cuerpo para convencernos de que el retroceso del Estado de bienestar en todos los frentes es imprescindible e irreversible. Para mí, debo de ser torpe, antiguo e izquierdoso, es, fundamentalmente, una cuestión de prioridades, es decir de política, de ideología.